miércoles, 18 de noviembre de 2009

Lo Siento Mucho:

Hola, les publico esto para decirles lo mucho que siento que no eh estado subiendo capitulos. Estoy muy, muy ocupada. Pero les prometo que la proxima semana les subo la novela completa.
Y ademas les escribo para avisarles que voy a empezar otra nove:

Y después de esa vendra la segunda parte de Shoes and Honey:
Besos SASHA♥

viernes, 6 de noviembre de 2009

#12: I Know about you, Know about me.

Termine el día totalmente cansada. Después de cenar, me volví a mi cabaña y caí dormida. El día siguiente estaba por terminar mi primera semana en el campamento. La última clase que tuvimos fue algo así como música. En un aula lleno de instrumentos de todas clases, y todos los tamaños. Intimidada por los sonidos y notas que me abrazaban y el no poder tocar ni media, me senté junto a un gran piano blanco-el único en la sala.
-¿Sabes tocar algo Summer?-preguntó Connor, con quien había pasado todo el día.
-No-le dije encogiendo los hombros.
-¿No? ¿Cómo es eso posible?
-Mi mamá no tiene… tiempo se puede decir, como para pagarme unas clases de lo que sea-miré mi alrededor y él se sentó al piano, entonces decidí sentarme junto a él.
-Contame algo de vos, Summer-me dijo mirándome, mientras se pasaba los dedos por su achocolatado cabello desordenando haciéndolo lucir aún mas lindo.
-No sé que contarte-me encogí de hombros y me sonrojé involuntariamente.
-¿Cómo es tu mamá?
-Tirana-respondí sin pensarlo siquiera.
-Ok… ¿Y tu papá?-esta vez me tarde en responder. Yo solo le miraba pensando si contarle sobre mi padre o si sería demasiado-¿Me podes contar?
-Él…-callé y pensé-…Cuando teníamos nueve años, mi papá se fue de mi casa. Y durante tres años no lo vimos, ni tuvimos contacto con él, para después descubrir que él se había marchado con su otra familia. Otra familia…-Me quede pensando en aquel día que lo descubrí con Frank con solo apenas doce años, tomamos alrededor de cinco buses para cruzar el estado y encontrar la casa de nuestro padre, en una casa grande, lujosa y hermosa-Lo descubrí con mi hermano…
-¿Frank?-preguntó atento.
-Si… Frank-sonreí pasando mis dedos sobre el piano sin tocar ni una nota-Su casa era espectacular, con un jardín genial. Y había una fiesta, un cumpleaños… Nos asomamos por la barda y vimos a un montón de niños en una enorme pileta jugando y sonriendo-Hice mis manos dos puños-…Tenían hasta un perro… Nosotros nunca tuvimos perro, ni pileta, ni una casa tan linda-suspiré y después le miré, él estaba tan atento a mis palabras que era hermoso verlo en tanta concentración, sonreí-…Nunca le había contado esto a nadie… Ni siquiera a mi madre-volví a sonreír y él me pasó el brazo por los hombros, abrazándome.
-Bueno, bueno, estudiantes-entró la señora Laurel-Silencio. ¡SILENCIO! Gracias. Bueno, ¿Quién va a empezar?-hubo silencio, y todos medio que se encogieron en hombros y se miraban entre sí-No me hagan escoger…-amenazó la anciana y Connor retiró su brazo de mis hombros-¿Nadie?-preguntó una última vez-Esta bien… A ver, a ver, a ver….-paso los ojos por todos y llegó a mí-Carita nueva, talento nuevo. Señorita Leon, ¿nos haría usted el favor de acercarse y mostrarnos su talento especial en la música? ¿O tal vez es el piano?
-¿No?-dije temerosa y Connor se rió a lado mío.
-¿Perdón?-Me repuso la anciana con tono enojado.
-Que claro-respire hondo y me paré.
-Pero no seas tímida, acércate por favor-me pidió y no me quedo otra que hacerle caso.
-¿Qué talento nos vas a mostrar?
-No… No tengo uno.
-¡Por favor! ¿Si quiera podes cantar?
-No sé-me encogí de hombros.
-¿Lo quieres intentar?
-¿No?-dije temerosa de nuevo y Connor rió.
-Cante-ordenó.
Tome mucho aire y la voz empezó a salir sola junto con el aire, con la melodía de una de mis canciones favoritas, “With a Little Help from my friends – The Beatles”. Fabuloso, todos se emocionaron con la canción y de pronto se había formado toda una banda de todos tocando y cantando la canción. Nunca antes había estado en un habiente así y no sabía cómo disfrutarlo… Los nervios se dejaron llevar por la música que mis nuevos amigos hacían, y pronto desapareció como por arte de magia.
-"...Oh I get by with a little help from my friends..."
-"...I get high with a little help from my friends..."
-"...Oh I’m gonna try with a little help from my friends..."
Todos cantaban y era fabuloso.

#11: Belly butterflies.

-¿Si?
-¿Eran amigos?-le pregunte mirándole y perdiéndome en sus ojos.
-¿Claire? Te dije que no era verdad-me dijo confundido pero sin quitarme la mirada.
-No, Claire no. Jenny-le dije mirándole a los ojos y con un poco de temor de haber tocado un tema que no debía ser mencionado. Sin soltarme la cintura aun atrás mío me respondió.
-Si-dijo ahora si apartando la mirada-Teníamos ocho años y ella era mi mejor amiga en todo el mundo-se sentó en un asiento y las palabras no me salían de la boca-Éramos amigos porque ninguna niña quería jugar con ella. Siempre pensé que era porque ella siempre había sido mucho mas linda que las demás. Y a mí no me gustaba como los niños de mi edad jugaban… así que ahí estábamos, nosotros dos.
-Que tierno…-me salieron débiles palabras.
-Tonto en realidad, me veías jugando muñecas y a ella jugando con camiones monstro-rió con un toque de tristeza en esa sonrisa-La última vez que la vi. Fue a mi ventana en la mitad de la noche, la última noche par a mí en el campamento. No tenía idea de quién era y porque… Me acuerdo estar asustadísimo esa noche. Me acerque sudando a la ventana. La vi parada al otro lado, temblando, con los ojos hinchados, y casi con tanto miedo como yo. Abrí la ventana y le pregunte que pasaba. La pobre no podía ni hablar-Su rostro se tenso y luego me miró-Vinieron a buscarla y nunca más la vi. Ni su cuerpo ni el de su padre fueron encontrados. Siempre pienso que sigue viva...
-Es triste-no sabía que decirle.
-Y lo peor es que siempre me siento culpable, por que la única razón por la que ella venía al campamento, era porque yo se lo pedía. Y dijeron que su padre la mató por eso… Él no la quería aquí-hubo silencio y yo no sabía que decirle-Tener Ocho años y vivir con eso, fue demasiado difícil-murmuro triste y puso su mano sobre mi rodilla y yo sobre su mano puse la mía.
No se imaginan la explosión colosal que hubo dentro de mí. Era estúpido sentirse así por alguien que apenas conocía. Pero no tenía los ojos suficientemente abiertos para darme cuenta de que lo que estaba haciendo, no estaba nada bien. Por suerte en ese mismo instante una voz nos interrumpió aclarándose la garganta.
-¿Van a trabajar o van a quedarse ahí…?-pregunto Jared y yo saque mi mano de la suya y me levanté rápidamente.
-Miel, claro-dije nerviosa y camine detrás de Jared quien me había ignorado todo el día.
-Summer, vos vas en los paneles “A5” a “B2” y Connor, en los paneles “T4” a “U9”-dijo Jared viendo en una tabla, pero aún así sabía que lo hacía apropósito.
-¿Y vos?-preguntó Connor que sintió lo mismo que yo.
-Mmmh-reviso su tabla de nuevo-“D3” a “F4”-sonrió.
-Genial-dijo Connor quitándome las palabras de la boca y pasando hacia sus paneles.
La tarde estaba por terminar y junto con esta nuestro trabajo. A pesar de que Connor y yo nos encontrábamos muy lejos uno del otro, no podía evitar mirarlo a cada rato, a pesar de que él tal vez no se daba cuenta por el casco que llevaba puesto. Me encantaba pensar que él hacía lo mismo.
Ya casi terminaba cuando Jared salió un segundo del abejero dejándonos solos, haciendo de esto una catástrofe cuando me distraje mirándole una vez más y deje caer lo que equivalía a un tarro de miel sobre mis zapatos de nuevo. Connor corrió a ayudarme entre risas, porque lo que había hecho era demasiado tonto, en lo que me ayudaba a poner todas las cosas de vuelta a su lugar Jared llegó y apartó a Connor, para él ayudarme.
-Estoy bien, bien-dije sacándome el casco-puedo hacerlo sola-dije sacudiéndome un poco la miel y metiendo el ultimo panel al cajón-Permiso-dije pasando junto a Jared totalmente molesta por ser tan entrometido.
Terminé de sacarme el traje sin ayuda de nadie y me estaba yendo cuando Jared me detuvo.
-¿Qué fue eso?-Preguntó agarrando mi mano para detenerme.
-No, ¿Qué estás haciendo?-le pregunté y sacudí mi mano de la suya-¡Es tonto!-le dije de tan solo pensar que lo que hacía eran solo ataques de celos jugando con él-Sea lo que sea… no lo valgo, ¿Entendes?-me encogí de hombros y seguí mi camino.
-¡Yo creo que sí!-dio un último grito mientras yo caminaba, me estremecí por completo, pero lo ignore.

#10: Every time more.

Me quedaba alrededor de media hora antes de ir donde las abejas a cumplir mi sentencia injusta, después de un día sin hacer absolutamente nada. Todas las actividades eran interrumpidas, si no era Jammie que se desmayaba, era Alina que lo hacía.
Cansados y aburridos nos fuimos al cerca de la laguna, todos nos sentamos en un círculo y charlamos lo que quedaba de la tarde. Jammie estaba casi dormida sobre las piernas de Julian Silverstone, un chico bastante alto de ojos marrones y sonrisa divertida. Quien conocí en el mismo momento en el que nos sentamos todos a charlar un rato. Él era muy divertido, nos hacía reír a todos a carcajadas y él siempre sonreía sin temor alguno de mostrar sus dientes un tanto chuecos. Rachel y Alina estaban echadas también pero sobre la arena tratando de conseguir un bronceado, tenían la parte de arriba del bikini puesta, así que se sacaron las remeras, y el sol les favorecía. Zulekha empezó a molestar a todos los que tenía alrededor, gracioso para los que miraban y muy molesto para todos los que molestaba.
-¿De dónde sos Summer?-preguntó Julian curioso-¿Por qué no hablas?
-Soy de Luthesburgo, y no hablo por que no tengo nada que decir-reí.
-¿Luthesburgo?-pensó-¿Qué tal es?
-Pequeño, aburrido…-hablé.
-¿Qué variedad de píldoras tienen?-preguntó.
-¿Drogas? ¿Es de eso de lo que hablan todo el tiempo?-les miré feo.
-Eeh, si… Drogas y la… casa embrujada-todos sonrieron y se metieron mas a la charla-Uuh.
-Tonterías-murmuré y todos me miraron raro.
-Tonterías decís vos, pero hay una razón por la que no nos dejan acercarnos ahí.
-¿Propiedad privada?
-Respuesta incorrecta ¿Queres saber que paso realmente?-asentí con la cabeza y el comenzó-Hace unos años atrás, vivía una pequeña y humilde familia. La señora-miro a un lado suyo-ella, tan Joven y tan hermosa, el señor un poco más grande que…
-Que una puerta-murmuro Alina quien se había metido a la conversación.
-bueno, bueno, la cosa es que ellos tenían una hija que en ese entonces venia al campamento… ¿Cómo se llamaba Connor?
-Jenny-dijo Connor que estaba junto a mí.
-¿Teníamos en ese entonces, ocho años?-Pregunto Julian y todos asintieron con la cabeza-Jenny vino ese verano al campamento y por la noche se volvía a su casa, pero… había un instructor, y no sé que paso, parece que este se escapaba con la madre en la noche hasta que una de esas el padre… los descubrió y la mato sin piedad.
-¿La mato?-pregunte asqueada y un poco aterrada.
-La mato primero a su mujer y después al terminar el verano, a la pequeña Jenny-sus palabras secas y sus ojos me confirmaban la verdad y lo hacía todo muchísimo mas aterrador-unos días antes de que todos nos fuéramos de aquí… se rumoreo que el hombre se suicido-hubo silencio-Pero, nadie nunca estuvo seguro, porque la casa siempre estuvo cerrada, y nadie se anima a acercarse, ni siquiera los instructores y profesores. La señora Laurel tuvo que despedir al profesor que se metió con la esposa, porque al año siguiente del incidente, desaparecieron dos niños.
-Pero los devolvieron-me informó Jammie, que yo pensaba estaba dormida.
-Y para el próximo año yo no volví-dijo Connor.
-¿Es verdad?-pregunté estaba aterrada.
-Si no nos crees, ¿Queres verlo por vos misma?-me retó Zuly.
-Creo que es demasiado para una persona como yo-miré mi reloj-creo que será mejor que vaya a hacer miel…-reí y me levanté-¿vienes?-le pregunté a Connor.
-Claro-sonrió y se levanto.
Caminamos un rato en silencio, teníamos que cruzar el campamento para llegar a nuestro destino.
-¿Te asustaste?-me preguntó Connor.
-¿Es verdad?-pregunté un poco creyente.
-Salió en todos los periódicos… así que debe serlo…-Me quede pensando en silencio mientras él miraba con delicadeza mis dedos que jugaban con un mechón de mi cabello.
-¿Tenes novia, Connor?-pregunté curiosa y él me miro unos segundos-Digo, debes tener una… tiene que haber una razón por la que no estés con Estela, ¿No?-le pregunté de nuevo y pensó.
-Tengo una, y es muy linda-me afirmó-Me la presentaron unos amigos, es mayor que yo… y vive cerca de Luthesburgo, se llama Claire.
-¿Qué tan mayor?-pregunté y el calló para pensar y fue ahí que me di cuenta que era mentira, pero, ¿Por qué mentir?
-Un año… pero ella es genial-sonrió y yo le miré con cara de “si claro”-ya, bueno, no tengo novia… Pero sería una buena escusa, ¿Eh?-negué con la cabeza.
-¿Por qué no estás con Estela? Ella es real… y es, prácticamente todo lo que alguien puede esperarse de una chica… Es… “perfecta”-usé sus palabras- ¿No?
-No es que yo no crea eso… es solo que… No es el tipo de chica que me gusta-sonrió complacido de encontrar ahora sí una buena escusa-punto.
-Okey dokey-dije con una pequeña risita.
-¿Y vos?-me preguntó-¿tenes novio?... Debes tener uno, es la única razón por la que no me das bola…-me dijo muy descaradamente.
-No tengo novio, porque no estoy interesada en ese tipo de relaciones, las encuentro tontas y cursis-hice una cara de asco.
-Y como de seguro sos tan experta-Me miro con sarcasmo en sus palabras.
-Tal vez no, pero tampoco me urge saberlo-quedamos en silencio, mientras caminábamos codo a codo, hacia la granja de abejas, donde se escuchaban los zumbidos de las abejas en todos lados. Los trajes estaban colgados a un lado de la puerta, me lo puse pero no podía subirme el cierra pues era en la espalda, el se ofreció a ayudarme. Y con mucha delicadeza me sostuvo de la cintura con una mano y con la otra subió el cierre hasta el comenzar de mi nuca. Mientras yo sostenía nerviosa, con las mariposas todas revoloteando en mi estomago, este sentimiento se había hecho cada vez mas prescindible con el cerca-¿Connor?-dije en un susurro débil y él me miro con sus ojos azules los que tanto me gustaban.

martes, 27 de octubre de 2009

#9: The walk.

La mañana empezó y fue la primera noche que realmente dormí en el campamento. Me desperté con el sonido irritante de unos leves quejidos de dolor provenientes de la cama de abajo. Me levante y baje para encontrar a Estela revolcándose con escalofríos.
-¿Estás bien?-pregunté sin entender y escuche detrás mío los mismos quejidos pero ahora provenientes de Jammie-¿Qué pasa?
-Son… Son…-tartamudeaba Jammie tratando de explicarme, al tiempo que todo su cuerpo temblaba-¡Agg! ¡Las píldoras!-se rindió dejando salir las palabras de un suspiro.
-¿Hay algo que pueda hacer?-Estela negó la cabeza y Jammie hizo lo contrario
-A… A… ¡Agua!-grito entre tartamudeos la castaña.
-Ok-dije un poco asustada, me ponía nerviosa verlas a mis compañeras de cuarto de ese modo. Corrí afuera hacia el baño, en pijamas, y abrí la primera puerta de uno de los baños para encontrarme con un chico que no había visto antes con los ojos pardos del color de la miel, mirándome sorprendido, ya que se encontraba solo con los bóxers puestos.
-¡PERDÓN!-grité y me tape la cara cerrando la puerta, era inevitable no pensar en su cuerpo esbelto y sus ojos sorprendidos conmigo en la mira. Corrí al otro y abrí esta vez despacio la puerta fijándome si no había nadie, creo que era mejor golpear y ver si alguien me respondía, pero no tenía tiempo para esto. Busque un recipiente donde poner el agua y lo único que encontré fue algo así parecido a un frasco antiguo, lo lave y lo llene al tope con agua.
Después de haberles tirado toda el agua a Jammie y Estela, nos preparamos para salir a la caminata programada del día. Ellas tomaron las gafas mas grandes que tenían y se las pusieron escondiendo sus ojos con ojeras y cansados.
-¿Estamos todos aquí?-preguntó la instructora de la caminata-¿No? Bueno, no importa, comenzaremos de todos modos. Todos tienen que tener su pareja para evitar que se pierdan y esas cosas, ya saben todos de que se trata esto, así que por favor busquen a la persona que tenga a lado y no se separen-Mire a mi lado derecho y me reencontré con aquellos ojos pardos de la mañana y temblé.
-Vos sos la mirona-se burló de mí-Creo que somos vos y yo-sonrío complacido y yo abrí los ojos y me di vuelta para tratar de encontrar a alguien mas, pero era inútil solo quedamos él y yo.
-Perdón por eso… pero debiste cerrar la puerta con llave, ¿No?
-Eh… Debiste tocar antes de entrar-Me repuso inteligente.
-No se supone que personas estén tan temprano en el baño, haciendo… cualquier cosa que estuvieses hacendó-repuse aún mas y la caminata comenzó.
-No sabes mi nombre y aún así sabes de que color son mis bóxers, ¿Qué tan divertido suena eso?
-No mucho, creo-le dije con cara de pocos amigos.
-¿Y vos tenes nombre?-preguntó tratando de descubrir mi nombre.
-Sería demasiado malo que no lo tuviese-le dije denegándole mi nombre.
-Soy Josh-sonrío sin que se lo preguntara.
-¿Josh de Joshua? -pregunte y sin que terminara el quiso responder pero yo no le deje-¿O Josh de Joshnotedijequemedijerastunombre…
-Josh de Joshua, Joshua Frinnge-completó su nombre ignorando mi broma.
-Genial-dije sin interés mirando hacia otra parte causando que tropezara con una rama.
-¿Estás bien?-dijo Josh ofreciéndome su mano entre risas.
-Bien-le dije un poco frustrada y enojada ignorando su ayuda ofrecida.
-Solo decime tu nombre-me pidió una vez yo arriba-¿Por favor?
-Summer Leon, ¿Feliz?-El sonrío satisfecho-Ahora por favor, no quiero hablar mas.
-¿Por qué Summer?-pregunto ignorándome.
-Porque nací en el verano, ¿No es obvio?
-¿Y la respuesta no puede ser mas lírica?-me dijo cosa que yo no había pensado nunca antes-O sea por lo menos tiene que tener algún significado, no para ti, si no para… ¿tu mami? O tu ¿papá?
-No, solo Summer-le dije ignorando que nos habíamos alejado bastante del grupo.
-¿Habías venido antes…SUMMER?-enfatizó mi nombre.
-No, JOSHUA-jugué con el suyo también.
-Entonces esto te va a encantar, seguime-me guío fuera del sendero del que la instructora de ojos bonitos nos llevaba-No seas miedosa, no te voy a hacer nada, es por aquí-caminamos entre los árboles unos cuantos metros al este, hasta una pequeña casa abandonada-¿Sabes la historia de esta casa?-pregunto sabiendo la respuesta así que no se molesto en esperarla-Hubo un asesinato ahí… sip. Y dicen que el campamento fue cómplice, y cada año… Un estudiante desaparece misteriosamente y nunca mas es visto-trató de atemorizarme.
-No le creas, Sum-dijo una voz detrás nuestro y Joshua saltó del susto-Son solo leyendas-la silueta pronto se formo y dio a conocer el perfecto rostro de Connor Simmons, del que estaba evitando a toda costa por la única razón de que las mariposas atacaban mi estomago cada vez que él estaba cerca, tontas mariposas, tontas, tontas, tontas.
-Si son ciertas-repuso Joshua enojado en broma.
-Vas a hacer que mi nueva amiga no quiera volver más al campamento-rió alguien más detrás de Connor, y pronto se dio a conocer el rostro de corte cuadrado del egocéntrico jugador de Softball.
-¿Qué hacen aquí de todos modos?-Les dijo Joshua-¿No se supone que deberían estar en la caminata?
-Violet, se quedo hablando de un árbol por horas, y Jammie se desmayo, creo que fue el LSD que tomo anoche, recién está terminando de hacer efecto… Pero por supuesto Violet, inocente, hermosa…-los ojos de Benjamin se le iluminaron por unos segundos para después volver a la normalidad-…Pensó que era por el calor, y las llevó de vuelta, nosotros solo estábamos volviendo al campamento cuando escuchamos lo que este farsante hablaba.
-¿Farsante? ¿Yo?-dijo con los ojos bien abiertos-Algo paso en esa casa, y todos ustedes lo saben. ¿Por qué razón mas la hubieran cerrado con llaves, puertas y ventanas? ¿Eh?
-No todas…-dije mirando fijamente a una ventana que se golpeaba con la dulce briza matutina.
-¿Eh?-dijeron todos al mismo tiempo mirándome y yo apunte a aquella ventana que había visto.
-¿La ven? ¿Ahí?
-¿Entremos?-dijo Connor entusiasmado y el miedo recorrió mis venas.
-¡Ahí están! Los estamos buscando por todas partes, vamos, tenemos que volver al campamento. Jammie tiene una poca tolerancia al sol. Así que vamos, vamos, vamos-nos apuro Violet-ustedes saben bien que está prohibido acercarse a esa casa-dijo mientras nos conducía de vuelta al sendero.
-Y ustedes decían que lo que yo decía era mentira-repuso Joshua en un susurro para todos nosotros.

#8: Just smile.

Se estaba oscureciendo para entonces, camine a mi cabaña así me cambiaba la ropa y los zapatos para dejar de estar pegajosa. A lo que yo iba entrando, Jammie salía.
-¿A dónde vas?-pregunté curiosa.
-Shh, es secreto, ¿Queres venir?-me ofreció, y yo miré mi ropa y toque mi cabello-Va a ir Jared-me dijo con una sonrisa tratando de convencerme.
-¿Jared?
-Sí, ¿Venís?-volví a mirar mi ropa ya seca pero aún pegajosa por la miel.
-Ok-dije sin importar que-¿A dónde vamos?
-Es secreto… ¿Has probado alguna vez las píldoras?
-¿Qué clase de píldoras?
-Ya sabes, Anfetaminas, Éxtasis, Morfina, LSD… ¿Conoces?-Le mire sorprendida al enterarme. Jammie, era bastante alta y delgada. No había notado hasta entonces sus ojerosos ojos, ocultados tras un maquillaje bien disimulado.
-Nunca…-le dije negando con la cabeza.
-Siempre hay una primera vez para todo, ¡vamos!-me agarro de la muñeca y nos encaminamos entre el bosque, unos kilómetros alejados del campamento, había una cabañita abandonada y una fogata iluminaba el lugar. Ahí estaban sentados, Alina quien reía y jugaba junto con Connor y Jared. Junto a ellos estaban la misma asiática que rompió en risas en la clase de arte, la rubia de ojos verdes, y el egocéntrico jugador de Softball, junto a otros más que no alcancé a ver quiénes eran.
-¿Estamos tarde?-preguntó Jammie, mientras nos acercábamos a la fogata.
-No mucho-le dijo uno de los chicos que no sabía quién era-¿Quién es tu amiga?
-Oh, Summer, él es Jake-me presento con el chico de grandes ojos marrones y sonrisa simpática.
-Jacob Sheell-dijo en tono de superioridad.
-Bueno, lo que sea. Ella es Zuly…-me presento a la asiática que yacía sentada mirando para otro lado.
-Zulekha Toyo-se presento con un toque de acento-¿Estas en mi clase no?-recordó-Fue muy divertido, pero siento que te castigaran.
-No importa, iba a pasar en cualquier momento de todos modos.
-¿Reach? Esta es Summer, Summer ella es Reachel Castello-Me sonrío amigable la rubia y jugó unos segundos con su cabello.
-Y los chicos, haber. Él es Jared ya lo conoces, Connor… Ben-Me sonrío el jugador egocéntrico de Softball-Este es Willy…-rió y él chico de cabello oscuro, se sonrojo, al tiempo que sacudía su cabeza despeinando su cabello lacio que caía sobre sus ojos verdosos.
-Will está bien, William Thomson-me sonrió.
-¿Y los demás?-pregunto Jammie.
-No van a venir…-le repuso Estela detrás nuestro.
-¿Qué paso?
-Se quedaron hablando con Violet-volcó los ojos.
-Son unos babosos.
-¿Violet?-pregunté sentándome junto a Jared.
-Es la que dirige todas las caminatas y esas cosas...-me explicó.
-Oh…-suspire mientras Alina sacaba una bolsa negra de su bolso.
-¿Están listos?-sonrió Alina y abrió la bolsa.
-Hey, Summer, ¿Probaste alguna vez…LSD?-preguntó Jammie con los ojos brillantes y entusiastas.
-No…-dije con la voz temblorosa.
-Perfecto, siempre hay una primera vez para todo, eso creo-Sonrió Jammie y me paso unos papeles en diamantes-¿Queres probar?-mire a mi alrededor y vi como Connor me aparto la mirada, entonces me sentí mal por aceptar tal cosa.
-No, creo que mejor me voy-me levante aun con el papel en las manos.
-Entonces, ¿me lo devolves?-dijo con tono enojado Jammie, como si mi actitud no le hubiese gustado para nada.
-Yo te acompaño, Summer-Se levantó Connor y caminamos atreves del bosque en caminados hacia el campamento.
-¿te gusta la miel?-preguntó tratando de romper el hielo.
-Me gusta cuando no la tengo en mi pelo-bromeé.
-Perdón por eso, no era mi intención asustarte.
-¿Asustarme?-enarqué las cejas-No me asuste.
-Ah, sí, claro, ¿Y por que gritaste?-me preguntó.
-¿Gritar?-dude-No grité-tal vez lo había hecho pero yo estaba demasiado distraída en sus ojos como para notarlo.
-¿De dónde sos, Summer?-preguntó rompiendo el silencio de nuevo.
-Luthesburgo-le repuse.
-Eso es…
-Un pequeño, tonto y aburrido pueblo en el que vivo con mi insoportable madre y hermanos, menos Frank, el es bueno…-hablé conmigo misma por unos segundos.
-¿Eh?-preguntó sin entender.
-Mis hermanos Max, es un narcisista insoportable. Y Frank que es la única razón por la que no me largo de ahí-Se quedó mirándome como si estuviera hablando con una loca-¿Qué?-pregunté tratando de sacarle esa cara de tonto.
-¿Son mayores?
-No.
-¿Menores?
-Eeh, no, pero a veces parecen.
-¿Entonces?
-Somos trillizos-Abrió los ojos sorprendido.
-Wow-suspiró.
-Sí, ya se, todos dicen lo mismo… No es tan fantástico como parece.
-Sos bonita-cambio de tema en el segundo que termine de hablar. Y me quede sin palabras.
-¿Yo?-pregunté-¿A que viene eso?-pregunté sonrojada.
-A que por si no lo sabías-Me sonrió y me quede pensando si sonreír o responder-Perdón-sonrió adorable.
-No hay problema, ya… Llegamos así que será mejor que me, vaya a… ya sabes, dormir.
-Claro, nos ¿vemos?-dudó y asentí con la cabeza mientras subía las escaleras sintiendo su mirada sobre mí mientras lo hacía.

jueves, 22 de octubre de 2009

#7: Honey bees.

Empezar esto iba a ser una tortura, pero con Jared ahí supuse que no lo sería tanto. Llegue un tanto tarde y Jared ya me estaba esperando. Llegue corriendo y él me paso mi traje de astronauta para entrar donde las abejas estaban. Caminé atrás de él con unos cuantos materiales para el trabajo. Estaba que me caía de sueño y las abejas zumbaban como locas.
-¿Siempre son así?-pregunté indignada.
-No siempre, es solo que no están acostumbradas a tu… olor-me miro con una sonrisa atreves del ‘casco’, después de eso trabajamos demasiado, tanto que caímos entre risas totalmente cansados a un lado de los panales, todo iba completamente bien.
-¿Te puedo preguntar algo?-le dije curiosa y asintió con la cabeza-¿Por qué trabajas aquí?
-Tengo dos razones. La primera es que tengo que pasar el verano aquí porque no tengo a donde más ir. Voy a un internado para varones a unas horas de aquí, no tengo familia y lo único parecido es Alina…-su voz se empezó a hacerse corta y se levantó-…Ella es prácticamente mi media hermana de parte de padre, pero él murió hace mucho tiempo y mi mamá…-calló y apartó la mirada con desilusión-…No debería estarte contando esto, ¿Por qué lo hago?-parecía un poco enojado y se dio la vuelta para guardar las cosas.
-¿Lucy Sharps?-pregunté y él me miró con ojos cristalinos.
-Ella nos dejo cuando era muy pequeño. No sé quién es, no estoy seguro, pero creo que es mi madre-Cerró los ojos y se sentó en la tierra. Se sacó el ‘casco’ y se agarró la cabeza con las manos-Ella supuestamente vive en Luthesburgo, pero nunca tuve el valor… o el dinero suficiente para ir a verla… y conocerla-Después me miro y me quede totalmente conmovida por sus brillantes ojos verdes perfectamente sobre los mios.
-Lo siento.
-No hay problema…-bajo la cabeza triste-…Será mejor que te vayas, se está haciendo tarde, y seguro…tenes cosas que hacer-dijo sin saber que decir para que me fuera.
-seguro que si-le dije siguiéndole la corriente, salí de ahí y sin darme cuenta que en el piso había dejado todo un rastro de miel, me saque el disfraz y estaba lista para salir corriendo de ahí. Me di la vuelta y sin darme cuenta camine un paso y choque con fuerza contra alguien que me sostuvo de los brazos y me dio vuelta, nuestros pies se enredaron entre si y luego resbalaron con la miel y caí sobre la tierra y la miel derramada. Me agarre la cabeza para ver si todo iba bien, y luego abrí los ojos para ver quién era la persona que yacía sobre mí. Me encontré con ese par de ojos azules totalmente increíbles mirándome de una forma extraña, mis ojos no pudieron evitar perderse en aquellos profundos y mediterráneos ojos.
-¿Estás bien?-pregunto una voz grave pero liviana como una dulce melodía que corría con el viento de aquí para allá.
-Además de tener miel en todos lados, creo que si-le dije apartando mi mirada de sus ojos después de un pequeño silencio
-¿Podes…Moverte?-pregunte esperando que dijera que no y así podía yo quedarme viendo aquellos ojos unos segundos mas.
-Oh, sí, claro, perdón-se paró y después me ayudo a mí.
-Perdón por lo de la miel-se disculpo viendo mis zapatillas todas embarradas en miel.
-No hay de que preocuparse, son solo zapatos-dije haciéndome a la poco interesada. Luego lo aparte de mi camino para buscar unas toallas que habían colgadas, así me sacaba un poco la miel que tenía enzima.
-¿Ya te ibas?-pregunto mirándome con ojos seductores.
-¿Querías que me quede? Pensé que a los jugadores de Softball no los castigaban.
-Aparentemente eso es mentira-se acercó a mi-No le tenes que hacer mucho caso a Ben... Siempre hace ese tipo de cosas solo para sentirse superior a los demás, es un problema que tiene desde siempre.
-Genial. Creo que mejor me voy, chau-me acobarde y seguí mi camino.
-¿No queres que te acompañe?-pregunto mientras yo me alejaba.
-No creo que a Estela le guste eso-le repuse entre risas y él se sonrojo todo.
-¡Yo tampoco!-admitió y le escuche reír adorable.