martes, 27 de octubre de 2009

#9: The walk.

La mañana empezó y fue la primera noche que realmente dormí en el campamento. Me desperté con el sonido irritante de unos leves quejidos de dolor provenientes de la cama de abajo. Me levante y baje para encontrar a Estela revolcándose con escalofríos.
-¿Estás bien?-pregunté sin entender y escuche detrás mío los mismos quejidos pero ahora provenientes de Jammie-¿Qué pasa?
-Son… Son…-tartamudeaba Jammie tratando de explicarme, al tiempo que todo su cuerpo temblaba-¡Agg! ¡Las píldoras!-se rindió dejando salir las palabras de un suspiro.
-¿Hay algo que pueda hacer?-Estela negó la cabeza y Jammie hizo lo contrario
-A… A… ¡Agua!-grito entre tartamudeos la castaña.
-Ok-dije un poco asustada, me ponía nerviosa verlas a mis compañeras de cuarto de ese modo. Corrí afuera hacia el baño, en pijamas, y abrí la primera puerta de uno de los baños para encontrarme con un chico que no había visto antes con los ojos pardos del color de la miel, mirándome sorprendido, ya que se encontraba solo con los bóxers puestos.
-¡PERDÓN!-grité y me tape la cara cerrando la puerta, era inevitable no pensar en su cuerpo esbelto y sus ojos sorprendidos conmigo en la mira. Corrí al otro y abrí esta vez despacio la puerta fijándome si no había nadie, creo que era mejor golpear y ver si alguien me respondía, pero no tenía tiempo para esto. Busque un recipiente donde poner el agua y lo único que encontré fue algo así parecido a un frasco antiguo, lo lave y lo llene al tope con agua.
Después de haberles tirado toda el agua a Jammie y Estela, nos preparamos para salir a la caminata programada del día. Ellas tomaron las gafas mas grandes que tenían y se las pusieron escondiendo sus ojos con ojeras y cansados.
-¿Estamos todos aquí?-preguntó la instructora de la caminata-¿No? Bueno, no importa, comenzaremos de todos modos. Todos tienen que tener su pareja para evitar que se pierdan y esas cosas, ya saben todos de que se trata esto, así que por favor busquen a la persona que tenga a lado y no se separen-Mire a mi lado derecho y me reencontré con aquellos ojos pardos de la mañana y temblé.
-Vos sos la mirona-se burló de mí-Creo que somos vos y yo-sonrío complacido y yo abrí los ojos y me di vuelta para tratar de encontrar a alguien mas, pero era inútil solo quedamos él y yo.
-Perdón por eso… pero debiste cerrar la puerta con llave, ¿No?
-Eh… Debiste tocar antes de entrar-Me repuso inteligente.
-No se supone que personas estén tan temprano en el baño, haciendo… cualquier cosa que estuvieses hacendó-repuse aún mas y la caminata comenzó.
-No sabes mi nombre y aún así sabes de que color son mis bóxers, ¿Qué tan divertido suena eso?
-No mucho, creo-le dije con cara de pocos amigos.
-¿Y vos tenes nombre?-preguntó tratando de descubrir mi nombre.
-Sería demasiado malo que no lo tuviese-le dije denegándole mi nombre.
-Soy Josh-sonrío sin que se lo preguntara.
-¿Josh de Joshua? -pregunte y sin que terminara el quiso responder pero yo no le deje-¿O Josh de Joshnotedijequemedijerastunombre…
-Josh de Joshua, Joshua Frinnge-completó su nombre ignorando mi broma.
-Genial-dije sin interés mirando hacia otra parte causando que tropezara con una rama.
-¿Estás bien?-dijo Josh ofreciéndome su mano entre risas.
-Bien-le dije un poco frustrada y enojada ignorando su ayuda ofrecida.
-Solo decime tu nombre-me pidió una vez yo arriba-¿Por favor?
-Summer Leon, ¿Feliz?-El sonrío satisfecho-Ahora por favor, no quiero hablar mas.
-¿Por qué Summer?-pregunto ignorándome.
-Porque nací en el verano, ¿No es obvio?
-¿Y la respuesta no puede ser mas lírica?-me dijo cosa que yo no había pensado nunca antes-O sea por lo menos tiene que tener algún significado, no para ti, si no para… ¿tu mami? O tu ¿papá?
-No, solo Summer-le dije ignorando que nos habíamos alejado bastante del grupo.
-¿Habías venido antes…SUMMER?-enfatizó mi nombre.
-No, JOSHUA-jugué con el suyo también.
-Entonces esto te va a encantar, seguime-me guío fuera del sendero del que la instructora de ojos bonitos nos llevaba-No seas miedosa, no te voy a hacer nada, es por aquí-caminamos entre los árboles unos cuantos metros al este, hasta una pequeña casa abandonada-¿Sabes la historia de esta casa?-pregunto sabiendo la respuesta así que no se molesto en esperarla-Hubo un asesinato ahí… sip. Y dicen que el campamento fue cómplice, y cada año… Un estudiante desaparece misteriosamente y nunca mas es visto-trató de atemorizarme.
-No le creas, Sum-dijo una voz detrás nuestro y Joshua saltó del susto-Son solo leyendas-la silueta pronto se formo y dio a conocer el perfecto rostro de Connor Simmons, del que estaba evitando a toda costa por la única razón de que las mariposas atacaban mi estomago cada vez que él estaba cerca, tontas mariposas, tontas, tontas, tontas.
-Si son ciertas-repuso Joshua enojado en broma.
-Vas a hacer que mi nueva amiga no quiera volver más al campamento-rió alguien más detrás de Connor, y pronto se dio a conocer el rostro de corte cuadrado del egocéntrico jugador de Softball.
-¿Qué hacen aquí de todos modos?-Les dijo Joshua-¿No se supone que deberían estar en la caminata?
-Violet, se quedo hablando de un árbol por horas, y Jammie se desmayo, creo que fue el LSD que tomo anoche, recién está terminando de hacer efecto… Pero por supuesto Violet, inocente, hermosa…-los ojos de Benjamin se le iluminaron por unos segundos para después volver a la normalidad-…Pensó que era por el calor, y las llevó de vuelta, nosotros solo estábamos volviendo al campamento cuando escuchamos lo que este farsante hablaba.
-¿Farsante? ¿Yo?-dijo con los ojos bien abiertos-Algo paso en esa casa, y todos ustedes lo saben. ¿Por qué razón mas la hubieran cerrado con llaves, puertas y ventanas? ¿Eh?
-No todas…-dije mirando fijamente a una ventana que se golpeaba con la dulce briza matutina.
-¿Eh?-dijeron todos al mismo tiempo mirándome y yo apunte a aquella ventana que había visto.
-¿La ven? ¿Ahí?
-¿Entremos?-dijo Connor entusiasmado y el miedo recorrió mis venas.
-¡Ahí están! Los estamos buscando por todas partes, vamos, tenemos que volver al campamento. Jammie tiene una poca tolerancia al sol. Así que vamos, vamos, vamos-nos apuro Violet-ustedes saben bien que está prohibido acercarse a esa casa-dijo mientras nos conducía de vuelta al sendero.
-Y ustedes decían que lo que yo decía era mentira-repuso Joshua en un susurro para todos nosotros.

#8: Just smile.

Se estaba oscureciendo para entonces, camine a mi cabaña así me cambiaba la ropa y los zapatos para dejar de estar pegajosa. A lo que yo iba entrando, Jammie salía.
-¿A dónde vas?-pregunté curiosa.
-Shh, es secreto, ¿Queres venir?-me ofreció, y yo miré mi ropa y toque mi cabello-Va a ir Jared-me dijo con una sonrisa tratando de convencerme.
-¿Jared?
-Sí, ¿Venís?-volví a mirar mi ropa ya seca pero aún pegajosa por la miel.
-Ok-dije sin importar que-¿A dónde vamos?
-Es secreto… ¿Has probado alguna vez las píldoras?
-¿Qué clase de píldoras?
-Ya sabes, Anfetaminas, Éxtasis, Morfina, LSD… ¿Conoces?-Le mire sorprendida al enterarme. Jammie, era bastante alta y delgada. No había notado hasta entonces sus ojerosos ojos, ocultados tras un maquillaje bien disimulado.
-Nunca…-le dije negando con la cabeza.
-Siempre hay una primera vez para todo, ¡vamos!-me agarro de la muñeca y nos encaminamos entre el bosque, unos kilómetros alejados del campamento, había una cabañita abandonada y una fogata iluminaba el lugar. Ahí estaban sentados, Alina quien reía y jugaba junto con Connor y Jared. Junto a ellos estaban la misma asiática que rompió en risas en la clase de arte, la rubia de ojos verdes, y el egocéntrico jugador de Softball, junto a otros más que no alcancé a ver quiénes eran.
-¿Estamos tarde?-preguntó Jammie, mientras nos acercábamos a la fogata.
-No mucho-le dijo uno de los chicos que no sabía quién era-¿Quién es tu amiga?
-Oh, Summer, él es Jake-me presento con el chico de grandes ojos marrones y sonrisa simpática.
-Jacob Sheell-dijo en tono de superioridad.
-Bueno, lo que sea. Ella es Zuly…-me presento a la asiática que yacía sentada mirando para otro lado.
-Zulekha Toyo-se presento con un toque de acento-¿Estas en mi clase no?-recordó-Fue muy divertido, pero siento que te castigaran.
-No importa, iba a pasar en cualquier momento de todos modos.
-¿Reach? Esta es Summer, Summer ella es Reachel Castello-Me sonrío amigable la rubia y jugó unos segundos con su cabello.
-Y los chicos, haber. Él es Jared ya lo conoces, Connor… Ben-Me sonrío el jugador egocéntrico de Softball-Este es Willy…-rió y él chico de cabello oscuro, se sonrojo, al tiempo que sacudía su cabeza despeinando su cabello lacio que caía sobre sus ojos verdosos.
-Will está bien, William Thomson-me sonrió.
-¿Y los demás?-pregunto Jammie.
-No van a venir…-le repuso Estela detrás nuestro.
-¿Qué paso?
-Se quedaron hablando con Violet-volcó los ojos.
-Son unos babosos.
-¿Violet?-pregunté sentándome junto a Jared.
-Es la que dirige todas las caminatas y esas cosas...-me explicó.
-Oh…-suspire mientras Alina sacaba una bolsa negra de su bolso.
-¿Están listos?-sonrió Alina y abrió la bolsa.
-Hey, Summer, ¿Probaste alguna vez…LSD?-preguntó Jammie con los ojos brillantes y entusiastas.
-No…-dije con la voz temblorosa.
-Perfecto, siempre hay una primera vez para todo, eso creo-Sonrió Jammie y me paso unos papeles en diamantes-¿Queres probar?-mire a mi alrededor y vi como Connor me aparto la mirada, entonces me sentí mal por aceptar tal cosa.
-No, creo que mejor me voy-me levante aun con el papel en las manos.
-Entonces, ¿me lo devolves?-dijo con tono enojado Jammie, como si mi actitud no le hubiese gustado para nada.
-Yo te acompaño, Summer-Se levantó Connor y caminamos atreves del bosque en caminados hacia el campamento.
-¿te gusta la miel?-preguntó tratando de romper el hielo.
-Me gusta cuando no la tengo en mi pelo-bromeé.
-Perdón por eso, no era mi intención asustarte.
-¿Asustarme?-enarqué las cejas-No me asuste.
-Ah, sí, claro, ¿Y por que gritaste?-me preguntó.
-¿Gritar?-dude-No grité-tal vez lo había hecho pero yo estaba demasiado distraída en sus ojos como para notarlo.
-¿De dónde sos, Summer?-preguntó rompiendo el silencio de nuevo.
-Luthesburgo-le repuse.
-Eso es…
-Un pequeño, tonto y aburrido pueblo en el que vivo con mi insoportable madre y hermanos, menos Frank, el es bueno…-hablé conmigo misma por unos segundos.
-¿Eh?-preguntó sin entender.
-Mis hermanos Max, es un narcisista insoportable. Y Frank que es la única razón por la que no me largo de ahí-Se quedó mirándome como si estuviera hablando con una loca-¿Qué?-pregunté tratando de sacarle esa cara de tonto.
-¿Son mayores?
-No.
-¿Menores?
-Eeh, no, pero a veces parecen.
-¿Entonces?
-Somos trillizos-Abrió los ojos sorprendido.
-Wow-suspiró.
-Sí, ya se, todos dicen lo mismo… No es tan fantástico como parece.
-Sos bonita-cambio de tema en el segundo que termine de hablar. Y me quede sin palabras.
-¿Yo?-pregunté-¿A que viene eso?-pregunté sonrojada.
-A que por si no lo sabías-Me sonrió y me quede pensando si sonreír o responder-Perdón-sonrió adorable.
-No hay problema, ya… Llegamos así que será mejor que me, vaya a… ya sabes, dormir.
-Claro, nos ¿vemos?-dudó y asentí con la cabeza mientras subía las escaleras sintiendo su mirada sobre mí mientras lo hacía.

jueves, 22 de octubre de 2009

#7: Honey bees.

Empezar esto iba a ser una tortura, pero con Jared ahí supuse que no lo sería tanto. Llegue un tanto tarde y Jared ya me estaba esperando. Llegue corriendo y él me paso mi traje de astronauta para entrar donde las abejas estaban. Caminé atrás de él con unos cuantos materiales para el trabajo. Estaba que me caía de sueño y las abejas zumbaban como locas.
-¿Siempre son así?-pregunté indignada.
-No siempre, es solo que no están acostumbradas a tu… olor-me miro con una sonrisa atreves del ‘casco’, después de eso trabajamos demasiado, tanto que caímos entre risas totalmente cansados a un lado de los panales, todo iba completamente bien.
-¿Te puedo preguntar algo?-le dije curiosa y asintió con la cabeza-¿Por qué trabajas aquí?
-Tengo dos razones. La primera es que tengo que pasar el verano aquí porque no tengo a donde más ir. Voy a un internado para varones a unas horas de aquí, no tengo familia y lo único parecido es Alina…-su voz se empezó a hacerse corta y se levantó-…Ella es prácticamente mi media hermana de parte de padre, pero él murió hace mucho tiempo y mi mamá…-calló y apartó la mirada con desilusión-…No debería estarte contando esto, ¿Por qué lo hago?-parecía un poco enojado y se dio la vuelta para guardar las cosas.
-¿Lucy Sharps?-pregunté y él me miró con ojos cristalinos.
-Ella nos dejo cuando era muy pequeño. No sé quién es, no estoy seguro, pero creo que es mi madre-Cerró los ojos y se sentó en la tierra. Se sacó el ‘casco’ y se agarró la cabeza con las manos-Ella supuestamente vive en Luthesburgo, pero nunca tuve el valor… o el dinero suficiente para ir a verla… y conocerla-Después me miro y me quede totalmente conmovida por sus brillantes ojos verdes perfectamente sobre los mios.
-Lo siento.
-No hay problema…-bajo la cabeza triste-…Será mejor que te vayas, se está haciendo tarde, y seguro…tenes cosas que hacer-dijo sin saber que decir para que me fuera.
-seguro que si-le dije siguiéndole la corriente, salí de ahí y sin darme cuenta que en el piso había dejado todo un rastro de miel, me saque el disfraz y estaba lista para salir corriendo de ahí. Me di la vuelta y sin darme cuenta camine un paso y choque con fuerza contra alguien que me sostuvo de los brazos y me dio vuelta, nuestros pies se enredaron entre si y luego resbalaron con la miel y caí sobre la tierra y la miel derramada. Me agarre la cabeza para ver si todo iba bien, y luego abrí los ojos para ver quién era la persona que yacía sobre mí. Me encontré con ese par de ojos azules totalmente increíbles mirándome de una forma extraña, mis ojos no pudieron evitar perderse en aquellos profundos y mediterráneos ojos.
-¿Estás bien?-pregunto una voz grave pero liviana como una dulce melodía que corría con el viento de aquí para allá.
-Además de tener miel en todos lados, creo que si-le dije apartando mi mirada de sus ojos después de un pequeño silencio
-¿Podes…Moverte?-pregunte esperando que dijera que no y así podía yo quedarme viendo aquellos ojos unos segundos mas.
-Oh, sí, claro, perdón-se paró y después me ayudo a mí.
-Perdón por lo de la miel-se disculpo viendo mis zapatillas todas embarradas en miel.
-No hay de que preocuparse, son solo zapatos-dije haciéndome a la poco interesada. Luego lo aparte de mi camino para buscar unas toallas que habían colgadas, así me sacaba un poco la miel que tenía enzima.
-¿Ya te ibas?-pregunto mirándome con ojos seductores.
-¿Querías que me quede? Pensé que a los jugadores de Softball no los castigaban.
-Aparentemente eso es mentira-se acercó a mi-No le tenes que hacer mucho caso a Ben... Siempre hace ese tipo de cosas solo para sentirse superior a los demás, es un problema que tiene desde siempre.
-Genial. Creo que mejor me voy, chau-me acobarde y seguí mi camino.
-¿No queres que te acompañe?-pregunto mientras yo me alejaba.
-No creo que a Estela le guste eso-le repuse entre risas y él se sonrojo todo.
-¡Yo tampoco!-admitió y le escuche reír adorable.

#6: Punishiment.

La señora Laurel se levanto y me llevo detrás del campamento entre los árboles a una pequeña carpa, donde me entregó un extraño traje y me ordeno que me lo pusiera, sin olvidar el “casco”. Después caminamos unos metros y nos encontramos entre miles de cajitas zumbadoras.
-¿Qué es eso?-pregunte-¿Abejas?
-Todas están dentro de las cajas, te voy a mostrar que hacer…-se acerco y saco una tabla de adentro de las cajas zumbántes. Todas las abejas salieron alrededor nuestro, zumbando y rodeándolos danzantes-Tienes que tener mucho cuidado de no alterarlas-sacó un rociador y empezó a rociar humo con suavidad, haciendo que todas estas volaran. Con un cepillo delicadamente retiró las últimas que quedaban, dejando en vista el perfecto panal que estas habían construido. Con una pala empezó a raspar y la miel salía como arte de magia-Eso es todo lo que tienes que hacer, ¿Entendiste?-pregunto con tono enojado y yo asentí con la cabeza inocente.
La tortura iba empezar después de que haya terminado todas mis actividades en las últimas horas del sol. Hasta entonces me mantuve en lo que mi horario decía. Después de pasar la mañana en todas mis actividades, la hora de almuerzo había llegado y esta vez, Estela y Jammie me acompañaron.
Comíamos de lo mas tranquilas cuando sentí que del otro lado de la cafetería una mirada me buscaba con tono de desesperación entre la gente. Atrapé aquella mirada en la distancia ignorando a todos los demás. Los ojos de aquel, a pesar de estar en lo lejos, era imposible ignorar aquel par de ojos azules pertenecientes a Connor. Estela se dio cuenta que miraba escondiendo una sonrisa a alguien en la distancia, y se dio vuelta a averiguarlo. No tardo mucho, porque la primera persona a la que sus ojos vieron fue él.
-Me dijiste que no te interesaba-Me dijo confundida.
-No… Yo solo…-no tenía una explicación preparada y Jared se acercó en el momento justo.
-Señoritas, las estuve buscando por todos lados…-se sentó Jared con una sonrisa grande junto a mí.
-¿En serio?-pregunto sonriendo malévola Jammie-¿Y a que se debe?-pregunto sabiendo la respuesta, que en ese momento era desconocida para mí.
-¿Trajeron… ya saben que…?-preguntó en un susurro.
-Muy tarde “amigo”… Ya le dimos tu parte a Alina.
-¿A ella? ¿Por qué hicieron una cosa así?-se desespero y golpeó la mesa-¡Muchísimas gracias!
-¿De que hablan?-pregunte curiosa.
-De seguro no tenes idea…-se miraron entre ellos.
-¿No queres venir ahora en la noche?-me pregunto Jared y las chicas quedaron impresionadas-¿Qué?
-¿Se conocen?-preguntó Estela y Jared las miro simpático.
-Somos viejos amigos-volqué los ojos y me reí-¿Qué tal estuvo tu día Summer?
-Horrible, estoy castigada en vacaciones. Solo a mi me puede pasar eso…-reí
-¿Qué te condenaron a hacer?-Se burlo de mi Jammie
-Miel-repuse.
-¿Miel?-Preguntó Estela
-¡Miel!-exclamó Jared
-Miel-Concluí yo-¿Qué pasa con la miel?
-Yo trabajo ahí… voy a estar con vos-sonrió
-¿Trabajas?-Pregunte confundida
-Jared es menor, entonces si quiere venir tiene que venir a trabajar-Me explico Jammie, lo que no me había dado cuenta en lo que había comenzado del verano, Jared era bastante mas alto que nosotras y pasaba muy bien por uno de nuestra edad. Y entonces todo el interés que se había despertado en mi hacia él, desapareció con el viento.
-Genial.
Terminamos de almorzar, y mas tarde termine las actividades, el primer día y todo iba bastante bien, hasta la hora de ir a trabajar…

lunes, 19 de octubre de 2009

#5: Jared.

Pronto se hizo de noche y yo contaba los segundos para irme a dormir de una buena vez. Todo el camino de vuelta a la cabaña junto con Estela y Jammie, fue de lo más molesto. Estela hablaba y hablaba cosas sin sentido alguno sobre las cosas malas y buenas de Connor, ¿Se suponía que la escucháramos siempre? Por fin llegamos, pero ese no fue motivo para que esta callase, Oh, no claro que no.
Una vez ya listas para dormir, decidí parar el parloteo.
-Hey, Estela-le detuve.
-¿Qué?
-¿Sabes lo que decimos de donde vengo?-Ella negó con la cabeza y Jammie se sentó sobre su cama a escuchar atenta-Si las cosas no pasan como queres que pasen, es porque se suponen que no tienen que pasar-Estela enarco las cejas sin comprender y Jammie atrás suyo se carcajeó en silencio mientras se volvía a echar en su cama.
-¿Y a que viene eso?-Preguntó Estela un poco temerosa a mi respuesta.
-Si en todo este tiempo que conoces a… ¿Cómo es que se llama?-pregunte haciéndome a la tonta-¿Connor?-de tan solo pronunciar su nombre una pequeña sonrisa iluminaba su rostro-Bueno, él, si en todo este tiempo que lo conoces, no paso nada… No va a pasar nunca.
-Tampoco quiero-respondió de inmediato
-Genial-había decidido que esa sería la única palabra que iba a decir.
-Buenas noches-Sonaba enojada, pero ¿Qué mas da? No era culpa de nadie la pura verdad, ¿o sí?
-Luthesburgo-dijo con un susurro alto Jammie-Summer de Luthesburgo.
Durante toda la noche no pude pegar un ojo, me quede pensando sobre porque mi madre me mandaría a este lugar, es decir era bastante fantástico como para pasarla mal aquí, habían muchas actividades y todo parecía ser divertido, no encontraba la razón por la que ella haría algo lindo por mí.
El amanecer llego y junto con el miles de pajaritos cantando y revoloteando en alrededor. No había conseguido dormir ni siquiera por medio segundo. Me fui directo a bañar. Tenía un mal presentimiento con esa ducha eléctrica así que no me arriesgué a mojar mi cabello y lo amarre en un rodete. Me estaba bañando totalmente relajada cuando de repente el agua se volvió totalmente fría y dos segundos después, esta se corto. Golpeé un poco la pared tratando de descubrir que era lo que pasaba, pero nada ocurrió. Frustrada, salí de la ducha y me seque con mi toalla. Una vez totalmente vestida decidí empezar a peinar mi cabello, era un trabajo que me costaban muchos minutos de mi vida, porque era muy largo y se enredaba fácilmente. Ya casi terminaba cuando de la ducha salió disparado un líquido apestoso, había olvidado apagar la ducha y eso es lo que estaba trancando la salida del agua. Decidí ni siquiera acercarme a ver, tome un viejo cigarrillo aplastado de mi bolso y me senté atrás de la cabaña a descansar con los primeros rayos del sol.
-Vas a espantar a todas las abejas-una voz masculina interrumpió mis pensamientos.
-¿Eh?-dije sin entender.
-Las abejas… El humo las espanta-un simpático chico de tez pálida se sentó junto a mí.
-De todos modos no me gustan las abejas-dije inspirando y suspirando humo por la boca.
-Te aseguro que no vas a tener muchas alrededor si seguís con eso-Le mire por primera vez y me encontré con un par de ojos verdes vegetal y una sonrisa tonta pero divertida.
-Soy Summer-Sonreí apagando lo que quedaba de mi amigo de tabaco.
-Jared…-se presentó y luego preguntó-¿Tenes más?
-No, creo que no-le dije encogiéndome de hombros.
-Bueno, será mejor que continué con la caminata.
-Sip.
-Mucho gusto, Summer.
-Igual-me reí al escuchar su gracioso tono de voz.
La mañana continuó y llegó mi hora para empezar mis actividades, decidí irme al comedor así comía algo antes de empezar con mi primera clase, comí en una mesa completamente sola ¿Quién quisiera sentarse con la nueva? Sabía que esto sería así siempre, y sería muy difícil cambiarlo. Comí una manzana fresca y un poco de leche, mientras miraba la ventana y todo lo que me faltaba conocer del campamento Arowhon.
-¿Puedo?-se acercó el mismo chico de hace unas horas atrás.
-Ya me iba, pero… claro-le dije con una media sonrisa
-¿Cómo empieza tu horario?-Preguntó y yo saque un papel arrugado de mis pantalones.
-Arte-le repuse leyendo mi horario.
-Oh, Genial… ¡suerte!-me deseo mientras yo me paraba para salir de ahí-Pero… esperame-se levanto también y me siguió hasta la puerta.
-Te puedo mostrar donde queda-tomó mi mapa lo arrugó y después lo botó-No necesitas eso.
-…Ok-el color verdoso de sus ojos me intimidaba, y en algún momento hasta me coqueteaban con disimulo.
-¿De dónde sos?-pregunto buscando algo de que hablar.
-Luthesburgo-le dije esperando que no supiera donde estaba.
-Lindo lugar, dicen que es muy pequeño-Me sonrió.
-¿Nunca fuiste?-pregunte entrando mas interesada en la charla.
-No, tengo parientes ahí… tal vez los conoces, ¿Lucy Sharps?-Preguntó por un nombre que desconocí al segundo.
-Luthesburgo es bastante pequeño, y estoy segura de que nunca he escuchado ese nombre, lo siento.
-Sí, creo que tendré que seguir buscando-me sonrió con un toque de dolor en su mirada que no comprendí y trate de remediar.
-Pero ¿Quién soy yo para decirte eso? De seguro hay una Lucy Sharps, y yo no la conozco… como verás no soy muy sociable que digamos-reí
-Sos lo suficientemente sociable para mí-me sonrío y dejamos de caminar a los pies de una cabaña de madera bastante grande.
-Aquí es, ¿Queres que te acompañe hasta adentro?
-No creo que sea tan difícil-le dije-Nos vemos mas tarde.
-Claro que si-rió y siguió su camino.
Entre despreocupada a la gran cabaña y busque la sala de arte, entre y estaban todos hablando en voz alta. Me senté junto a la pared con un poco de sueño. Todavía no había llegado la profesora y todos hacían su escándalo detrás de mí. Me quede tan concentrada en mis pensamientos que no me di cuenta sobre la pelea de pintura que había comenzado atrás mío hasta que un poco de pintura verde abofeteó mi rostro. Todo se paró cuando yo me puse de pie, nadie esperaba que reaccionara de ese modo me di vuelta y los vi a cada uno a los ojos. Había una chica asiática, un poco grandulona, que no podía borrar la sonrisa de su rostro, una sonrisa que esperaba el momento justo para explotar entre risas. Junto a ella se encontraba una chica de ojos verdes y cabello rubio oscurecido, parecido al mío pero el suyo era completamente lacio y descansaba sobre su espalda, intentaba sacarse un poco de pintura de la parte de delante de su cabello y su rostro de porcelana. Seguí mi mirada recorriendo los rostros pero no fue hasta que llegué a la mitad de mi recorrido que la risa de aquella asiática se desato contagiosa. En mi rostro se dibujo una media sonrisa y agarre un bote de pintura blanca que yacía junto a mí y la guerra continuó por unos minutos hasta que la señora Laurel ingresó y me encontró a mí con las manos en la masa.
-¡Señorita Leon!-Chilló y todas las risas acabaron.
-¿Si?-me di vuelta poco a poco.
-¡¿Qué es este desastre?!-chilló aun mas, y todos se sentaron detrás de mí-Me va a tener que acompañar.
-¿Yo?-pregunte en un suspiro-¿Solo yo?-La mujer miró detrás de mí a todos mis compañeros bañados en pintura tal y como yo lo estaba.
-No se castiga a los jugadores de Softball-me repuso uno de los chicos atrás mío. Me di vuelta a ver quién era el tonto y me encontré con un chico sonriendo provocativamente, de ojos marrones y el cabello tirando a rubio un poco despeinado, sentado junto a Connor.
-Muchas gracias señor, Carter-dijo la anciana-Vamos-me hablaba solo a mí, suspire y me encamine a la puerta detrás de ella. Me llevo a su oficina-No puede empezar ese tipo de rebeliones, y usted, será castigada.
-Yo… yo no lo empecé-le dije tratando de explicarle.
-Pero tampoco lo detuvo, y ahora se abstendrá a su amonestación-un poco de cólera hizo que mis puños se cerraran-Se pasara todo el verano después de sus actividades, recolectando miel.
-¿Miel?-pregunté pensante-Miel significan…Abejas, ¿Verdad?-dije un poco frustrada y ella asintió.
-Te mostraré...

#4: Welcoming.

¿Qué es más divertido que conocer gente nueva? Para mí. TODO, simplemente no soy una persona que le gusta estar rodeada de muchas personas, y ahí la razón por la que solo tengo dos amigos.
-Mira, yo te voy a presentar a todos… yo conozco a todos-
me hablaba narcisista Jammie-Mira, por ejemplo… allá se encuentra el equipo de Softball-apunto a un grupo de chicos riendo y haciendo estupideces de chicos-Lindos-sonrió para ella y continuó-Por allá, están Jenna y Hannah-El parecido uno con la otra, dejaba en claro que eran hermanas y hasta gemelas.
-¿Te las presento?-
me ofreció Estela junto a mí.
-No…-
negué con la cabeza ruborizada-Esta bien.
-¡Oh vamos! Será divertido-
me jaló del brazo, arrastrándome hasta donde el par de hermanas estaban charlando junto a unos chicos mas.
-Jenna…-
Llamó por su nombre a una de las hermanas y esta se dio vuelta.
-¡Estela!-
sonrió y abrazó a mi compañera de cuarto-¿Cómo estás?-preguntó feliz-Pensé que este año no vendrías…
-Yo también, pero estoy aquí… Mira, te presento a mi nueva compañera de cuarto, Summer-
Me miró mientras yo me encogía ruborizada.
-¡Summer!-
Rió-y estamos en verano-se carcajeo palmeando la espalda de su hermana para que se diera vuelta-¡Qué divertido! Hannah, mira se llama Summer, es la compañera de cuarto de Estela-se carcajeo una vez mas-¿Entiendes? ¡Summer!-Creo que mi rostro en ese momento estaba más rojo de lo que un tomate puede llegar a estar.
-Bueno… Ya-
dijo Estela viendo mi rostro.
-Soy Hannah-
dijo la hermana con vergüenza ajena-Tenes que disculpar a mi hermana, a veces creo que le falla algo ahí adentro-apunto su cabeza y sonrió amigable.
-Ok-
trate de reírme pero estaba muy avergonzada.
-Hola, y bienvenidos-comenzó la anciana en el escenario-Este verano será para todos una experiencia inolvidable, tal y como todos los años-hubo silencio-Como ya sabrán… Las actividades comienzan temprano en la mañana, por favor no lleguen tarde-Sonrió forzadamente y de nuevo el silencio se hizo presente-…Les voy a presentar a sus profesores. La profesora de Artes plásticas y Música, este año me complace decirles que ese puesto lo tomaré yo-Unos cuantos aplausos fueron escuchados-Para las actividades de Softball, Baseball y Tenis, está encargado el entrenador Smith-De repente se escucho una bulla proveniente de los chicos de los equipos mencionados y un hombre de pequeña estatura se acercó al escenario y saludo. Observando bien al hombre parecía tener ciertos rasgos de Koala, pero no era esponjoso y adorable, al contrario-Para las actividades que incluyen agua como, canoas, kayak, veleros, natación y windsurfing estará a cargo el instructor... el Señor Scott-Un hombre de unos cuarenta años aproximadamente se acerco al escenario, su presencia era magnifica a pesar de su edad, tenía los ojos azules con un toque de narcisismo en ellos, un narcisismo que me recordó la viva imagen de Max. La espalda de este era tan grande como un nadador puede tener la espalda, llevaba nada más que unos shorts playeros y una camiseta color rojo como la de los salvavidas-El profesor a cargo de equitación y arquería será el señor David Reed-Alguien aplaudió con entusiasmo a la presencia de aquel hombre de piel oscura que había conocido en la administración, tenía la cara joven y una sonrisa muy atractiva. No pasaba de los veintitantos años-Finalmente, la profesora de alpinismo y la organizadora de las caminatas, será la señorita Gaos-Los varones, babosos empezaron a silbarle a la presencia de la señorita de ojos azules como el cielo del día y el cabello chocolatoso le caía por encima de los hombros. Ella sonrío dulce y se fue a un lado junto a todos los demás profesores e instructores.
Toda la noche estaba basada en conocer y saber al dedillo todo el campamento. Llevábamos un rato hablando, Estela, las gemelas y yo. Cuando la extraña castaña se me acerco una vez mas.
-¡Chicas! Conocieron a mi nueva amiga-
me agarro del brazo la delgada chica.
-Alina, ni siquiera sabes cómo se llama-
Le dijo Estela dejándola en ridículo.
-…tenes razón-
frunció el seño e hice que soltara mi brazo-¿Ya vieron?-dijo juntándonos a todas en un circulo aun mas pequeño-El equipo de Softball tiene nuevos integrantes…-todas volcaron a ver de quien se trataba.
-¡NO!-
exclamó Estela-¿Connor Simmons?-Sonrieron.
-¿Quién es Connor Simmons?-
pregunte curiosa.
-De los más altos, el que tiene el de cabello castaño, ¿Lo ves?, el de rulos...-
asentí con la cabeza aunque no lo alcance a ver.
-¿Qué te parece?-
pregunto mientras yo seguía buscándolo.
-Eeh, no es mi tipo-
dije sin haberlo siquiera visto.
-Tenes razón, es rarito-
Hannah volcó los ojos y Estela enrojeció.
-¿a ti te gusta?-
pregunté lo obvio.
-No-
repuso Estela haciéndolo aun mas obvio.
-Genial-
sonreí pensando lo patético que era su comportamiento.
-¿Qué es genial?-
pregunto una voz masculina detrás de mí-Apuesto que hablan de mí-todas rieron y yo me di vuelta para encontrarme con un par perfectos ojos azules, y un desordenado cabello castaño.
-Adivinaste-
dijo Jenna entre risas mientras Estela se terminaba de colorar.
-¡ELLA ES SUMMER!-
grito exaltada Alina que seguía junto a mí-Perdón. Ella es Summer, Summer él es Connor.
-Hola-
dije sin casi mirarlo.
-¿Nueva? ¿Cómo yo?
-No, como vos… Ella es nueva de verdad-
les mire raro.
-Connor venía antes-Me explico Alina-y dejo de venir porque…-se detuvo y le miro-¿Por qué no viniste más?
-No importa eso-
dijo en tono casi enojado y mirando a otro lado.
-¿Antes?
-pregunte-¿Había un antes?
-Todos nosotros crecimos en este lugar-
Me explicó Jenna
-Vemos venir e irse a los profesores e instructores todo el tiempo-
Continuó Hannah amarrándose su cabello dorado.
-Pero nosotros seguimos siendo los mismos-
Terminó Estela.
-¿Los profesores no siempre son los mismos?-
pregunte.
-No, la única persona que no cambia es la señora Laurel-
en arqué las cejas-La anciana-me aclaro aquel simpático chico.
-Genial-
me encogí de hombros la verdad es que no me gustaba estar tan rodeada de gente.
-Genial-
repitió sin quitarme la mirada de enzima con una sonrisa que hizo que Estela frunciera el ceño por unos segundos.

¡Buenas noticias!

¡Shoes and Honey se pone activo otra vez esta noche! Por los milagros de al vida, esos de los que no se pueden explicar... El 'Flash Memorie' a sido encontrado, niñas. Así que estoy mas que feliz por subir los capitulos que tengo pensados, esta quedando muy bien y todo gracias siempre a mi gran amiguisima, Blondie... Por que sin ella no tendría tantas ideas locas de esas que les gustan tanto. Pero en esta nove también tengo que resaltar la ayuda de, increíblemente, mis cercanos amigos de los cuales saque un poco de su personalidad para cada uno de los personajes. Ellos no lo saben, pero... Si vos fueras mi amiga cercana, ¿Quien pensas que podrías ser? ¡Respondeme en Facebook! :) y agregame, por supuesto.

Busquen me en Facebook como Sasha Brown, estoy con la foto de la novel y tambien, recientemente cree un grupo en Facebook: Sasha Brown's Novels ! :) besooss,
Sasha♥

domingo, 18 de octubre de 2009

Mis disculpas,

Queridas lectoras,
Quería disculparme con todas ustedes por dejarlas sin nove cuando les dije que iba a poner... Este fin de semana se suponía me iba a dedicar a escribir y escribir. Pero me ocurrió lo inesperado y ahora estoy enloqueciendo.
El 'Flash Memorie' en el que guardaba toda la novela, por seguridad (por si la computadora colapsa o algo parecido), ha desaparecido. No quiero decir que me lo robaron, pero es una de las probabilidades, no quiero pensar mal de nadie, pero bien se que tengo que encontrarlo por que solo ahí tengo las copias ineditas de todas las novelas, incluyendo "SHOES AND HONEY" así que me disculpo con todas ustedes una vez mas.
Sinceramente, Sasha.

martes, 13 de octubre de 2009

#3: Arowhon camp.

Cinco horas sobre las vigas del tren para llegar a un pequeño pueblo en medio de ningún lugar, llamado Awrnoffin. Me baje en la puerta del campamento. Tengo que admitir que el lugar era bastante hermoso comparado con lo que era Luthesburgo. Era mucho mas soleado, y el aire fresco era totalmente respirable y con ningún rastro de humo o algo parecido en el. Todos estaban en la entrada, organizando maletas y hablando. Todos se conocían. Pronto me convertí en un pequeño grano de arena esperando para ser pisoteado. Ignore las juzgantes miradas que se llevaba mi ropa, tal vez me vestía demasiado sencillo para cualquiera que no sea de Luthesburgo. Unos jeans rotos, una remera con un una frase divertida y un par de zapatillas viejas era lo normal para mí.
Caminaba entre la gente y sus juzgantes miradas, tratando de encontrar la administración así me daban mis horarios y el número de mi cabaña, cuando sentí que estaba siendo perseguida, lo ignore como todo lo demás y pensé que así se iría. Sus pasos me seguían como si pensara que yo encontraría el lugar que estuviese buscando. Me di vuelta con cara de pocos amigos para encontrarme con una pequeña morena de ojos grandes.
-No me sigas, yo también estoy perdida-La pequeña me miro y rió-No es gracioso-le dije tratando de sonar enojada.
-Perdón-rió en silencio.
-¿Dónde está la administración?-pregunte en tono seco.
-Justo detrás de ti-me miro con cara de estar hablando con una tonta y me volqué a ver una pequeña cabaña que en letras grandes tenía inscrito “Administración”. Saque mi aparato para escuchar un poco de música y que todo mi estrés se fuera. Estaba escogiendo la canción mientras entraba a la cabaña.
-Buenos días-me saludo una mujer muy bien peinada sentada en un escritorio y junto a ella un hombre de piel negra que pasaría como uno más de nosotros, me sonrió-¿En que puedo ayudarte?-pregunto parándose la mujer de cabello blanco.
-Yo…-Ni siquiera empecé a hablar y la anciana me había arrebatado mi aparato de las manos.
-Esto está prohibido, señorita…-espero mi apellido.
-Leon-Le dije enojada por haberme arrebatado mi única escapatoria.
-Le devolveré su “aparato” al final del verano, mientras tanto tendrás que aprender a sobrevivir como todos los demás. No estás aquí para pasar un buen rato con tus amiguitos-volqué los ojos a falta de ellos-En absoluto. Es crimen y castigo señorita… Leon-volvió a sentarse en ese viejo escritorio. Y busco mis datos en una computadora que absurdamente tenía en aquel polvoriento escritorio-Aquí está tu horario y el número de tu cabaña.
-¿Necesitas un mapa?-me pregunto cordial el hombre sentado junto a la anciana y yo me quede mirándole-Un mapa, ¿lo necesitas?-pregunto de nuevo al ver mi que parecía que no entendía sus palabras.
-Sí, claro-le dije un poco ruborizada tomando el mapa de sus manos. Y después mi horario junto con la llave a mi cabaña.
No fue necesario usar la llave para entrar a la cabaña, ya estaba abierta y dentro estaban las que serían mis compañeras las siguientes cuatro semanas.
-Genial, otra más-se quejó la más alta-Dormirás arriba-me ordenó.
-¿No tengo otra opción?-pregunte sintiendo injusta su decisión espontanea.
-¿Preferís dormir afuera?-me dijo con tono superior.
-No, gracias-le repuse poniendo mis cosas sobre aquella, mientras la otra chica reía en silencio.
-Soy Estela-se presento entre risas-Ella es Jammie, no le tenés que hacer mucho caso, es muy bipolar.
-Gracias por el consejo-miré mi cama arriba-Soy Summer.
-Jaja, Summer y es verano-se rió y yo volqué los ojos cansada del mismo chiste-Y...Summer ¿Por qué estás aquí?-pregunto pensativa.
-Prefiero no hablar sobre eso.
-¿Mataste a alguien o algo así?-pregunto Jammie con un toque de emoción en sus ojos verdosos.
-No, no haría eso-las mire un poco asustada-¿Ustedes…?-temía por sus respuestas.
-¿Qué tenes en la cabeza?-rió Estela mientras recogía su cabello todo enrulado y largo, dejando descubiertos dos colorados cachetes sobre una sonrisa muy amigable-No somos delincuentes, de ningún modo.
-Eso decís vos-volcó los ojos la delgada de ojos verdosos, Jammie.
-¿Qué es esto de “Noviciado Arowhon”?-pregunte leyendo mi horario.
-Es un tonto acto que se hacen todos los años-dijo Estela sonando extrañamente emocionada-Es donde nos encontramos por primera vez entre todos.
-Genial-dije sin entusiasmo.