Todo empezó a volverse en cámara lenta, me di vuelta lentamente para salir corriendo, pero el hombre de gran tamaño me agarro y me llevo murmurando unas palabras que no llegaba a entender. Me sentía como debajo del agua, me llevo a cuestas mientras yo luchaba para ya me dejara, caminamos un rato y después se puso a correr. Me dolía la garganta pero no sabía por qué. Luche tanto que en un momento perdí la conciencia y desperté en un oscuro viejo cuarto, si muebles y con un olor repulsivo. No me podía mover, estaba como pegada al pico, no podía mover mi cuerpo ni siquiera mi cabeza. Empecé a ver a mi alrededor, los parpados empezaron a ser demasiado pesados para mantenerlos abiertos una vez más. Quería salir corriendo de ahí, pero estaba muy cansada y me sentía pesada apenas podía respirar pero seguía con la lucha de salir de ahí.Él enorme hombre se acerco, caminando, y se paró junto a mí. Llevaba solo un viejo y sucio overol de jean, lucía como si no se hubiese bañado en meses, su barba era larga al igual que su cabello y ambos totalmente asquerosos. Con lo que me quedaba de fuerza negaba con la cabeza, una y otra vez. Él bajo a mi altura y pude ver sus ojos pardos con un toque de verde.-Shh, Shh-me calmó, y paso su sucia mano por mi frente y cabello-No te va a doler-me dijo en tono de promesa y mis ojos se llenaron de lágrimas, porque de lo único que me arrepentía esa noche, era de no haber besado a Connor cuando tuve la oportunidad servida en bandeja de plata-Podes culpar a tu amiguito si queres-me dijo en tono calmado y yo me enojaba cada vez mas-Lo que estaban haciendo está mal-dijo jugando con algunos mechones de mi pelo pero yo no comprendía de que hablaba-¿Profesores con alumnos? ¡Qué significa eso!-Entendí la razón de porque había matado al profesor Reed-Tuve que encargarme de ese enfermo, no está bien-dijo ahora siendo más torpe con mi cabello.-No es de tu incumbencia-susurré con un poco de voz-Ellos se amaban-Me calló.-¿Amar?-bufó-Eso no existe en niños como ustedes, son solo niños. Por eso no voy a dejar que cometan errores, porque es así como se aprende para él futuro y después no se vayan a ir con ¡cualquier profesor del campamento de alado!-gritó y comprendí su enojo.-¿Y yo que tengo que ver?-le dije sin casi sacar mi voz.-Estabas por cometer un error, menos mal que te detuve-se felicito a él mismo-Tu amigo, esta con tu amiga, ¿Por qué queres destruir eso?-me preguntó tratando de sonar suave y comprensible, pero yo no podía hablar-ahora, como él profesor, vas a tener tu recompensa.-NO-dije con toda la voz que pude-NO, NO, NO, NO-y la puerta del cuartito se abrió de golpe. Aquel ruido de la puerta y de gente entrado me aturdió y me noqueo. No supe que pasó, escuchaba voces de personas que no reconocía, escuchaba cantar a un dulce pajarito alrededor mío, pero no sabía que era lo que sucedía alrededor mío ¿Era bueno? ¿Era malo? No sabía, sentía como si me estuviese muriendo. No, era más como si me estuviera por quedar profundamente dormida para no despertar en un buen rato.Abrí los ojos de golpe una vez que ya tuve las fuerzas para hacerlo. ¿Dónde estoy? Pensaba. Y empecé a desesperarme.-¿Está todo bien?-preguntó la señora Laurel.-¡No!-chillé-Está él, aún en el bosque, tenemos que encontrarlo, está…-la señora Laurel me calmó.-Está todo bien. No te preocupes-sonrío-Vos ayudaste a que finalmente lo encontraran y lo llevaran a donde pertenece-Me dijo.-¿Qué hora es?-dije aún mareada.-Hora de irse a casa-enarqué las cejas-Tenías una dosis muy fuerte de Demerol en tu cuerpo, estuviste con sueros toda esta última semana, y el niño Simmons estuvo aquí todo el tiempo.-¿Connor?-Al principio no quería venir pero, vino. Bueno, ¡listo! Sera mejor que te prepares para irte, porque sino el bus te va a dejar…-se levantó y después me ayudo a mí a levantarme, me sacó los sueros y me llevo hasta mi cuarto, todo me parecía un loco y tonto sueño del que no me podía despertar.Estela no me hablaba, pero Jammie me abrazó muy fuerte.-¿Estás bien?-me preguntó pero no quería hablar así que asentí con la cabeza-te estaba sacando las cosas así sería mas fácil para voz empacar-volví a asentar con la cabeza en forma de agradecimiento y empecé a guardar todo.Me esperaban cinco horas sobre las vigas del tren para llegar a un pequeño pueblo al norte de ningún lugar, llamado Luthesburgo. Me paré en la puerta del campamento y tengo que admitir que el lugar era bastante hermoso comparado con lo que me recordaba era Luthesburgo, y de alguna forma iba a extrañar todo lo que me hacía sentir los diferentes sonidos y colores del campamento. Todos estaban en la entrada, organizando maletas y hablando, todos ahora me conocían y pronto deje de ser ese pequeño grano de arena esperando para ser pisoteado, las juzgantes miradas que se llevaba mi ropa no estaban más, exepto por los zapatos que llevaba, aquellos que seguían con miel pero ahora seca. Tal vez me vestía demasiado sencillo para cualquiera que no sea de Luthesburgo pero a ellos ya no les importaba.Caminé entre la gente y sus divertidas miradas, tratando de encontrar a Connor, y así despedirme bien de él. Mi taxi ya estaba esperándome y yo me había despedido de todos, menos de él. Suspiré y justo cuando puse un pie arriba del taxi para marcharme una voz cristalina me detuvo. Me di vuelta y ahí estaba él con una sonrisa de alivio.-¿Te ibas a ir sin despedirte?-me dijo acercándose.-Claro que no-reí hablando fuerte y claro.-Es muy probable que vaya a Luthesburgo, o que este cerca-me dijo sonriendo ya mas cerca de mí-¿Te llamo entonces?-me dijo devolviéndome mi aparato de música-Claro que no te voy a llamar ahí, a tu casa, supongo…-Rió y le recordé cual era mi numero.-Gracias-le dije por el aparato.-Seguro que sí-sonrió-Entonces, ¿te llamo?-me dijo.-Solo basta que silbes-dije y él me miró raro-¿Sabes silbar, no?-él me miraba sin decir nada-Pones los labios así-le mostré como e inesperadamente, me agarro de la cintura y terminó con el beso que quería tanto durante tanto tiempo, él beso que iba a confirmar todo lo que sentía por Connor Simmons. Y era justo lo que yo pensaba. Deje caer mi maleta al piso para rodear su cuello con mis brazos, derritiéndonos en el mejor beso de todos, aun que no fue como los besos que de di en algún momento Jared, fogosos y apasionados. Era aún mejor, era perfecto.-Adiós-le dije en un susurro aún sobre sus labios y miramos mis pegajosos zapatos rompiendo en una carcajada.-Adiós.
(: *Fin de la primera temporada* :)


