-¿Sabes tocar algo Summer?-preguntó Connor, con quien había pasado todo el día.
-No-le dije encogiendo los hombros.
-¿No? ¿Cómo es eso posible?
-Mi mamá no tiene… tiempo se puede decir, como para pagarme unas clases de lo que sea-miré mi alrededor y él se sentó al piano, entonces decidí sentarme junto a él.
-Contame algo de vos, Summer-me dijo mirándome, mientras se pasaba los dedos por su achocolatado cabello desordenando haciéndolo lucir aún mas lindo.
-No sé que contarte-me encogí de hombros y me sonrojé involuntariamente.
-¿Cómo es tu mamá?
-Tirana-respondí sin pensarlo siquiera.
-Ok… ¿Y tu papá?-esta vez me tarde en responder. Yo solo le miraba pensando si contarle sobre mi padre o si sería demasiado-¿Me podes contar?
-Él…-callé y pensé-…Cuando teníamos nueve años, mi papá se fue de mi casa. Y durante tres años no lo vimos, ni tuvimos contacto con él, para después descubrir que él se había marchado con su otra familia. Otra familia…-Me quede pensando en aquel día que lo descubrí con Frank con solo apenas doce años, tomamos alrededor de cinco buses para cruzar el estado y encontrar la casa de nuestro padre, en una casa grande, lujosa y hermosa-Lo descubrí con mi hermano…
-¿Frank?-preguntó atento.
-Si… Frank-sonreí pasando mis dedos sobre el piano sin tocar ni una nota-Su casa era espectacular, con un jardín genial. Y había una fiesta, un cumpleaños… Nos asomamos por la barda y vimos a un montón de niños en una enorme pileta jugando y sonriendo-Hice mis manos dos puños-…Tenían hasta un perro… Nosotros nunca tuvimos perro, ni pileta, ni una casa tan linda-suspiré y después le miré, él estaba tan atento a mis palabras que era hermoso verlo en tanta concentración, sonreí-…Nunca le había contado esto a nadie… Ni siquiera a mi madre-volví a sonreír y él me pasó el brazo por los hombros, abrazándome.
-Bueno, bueno, estudiantes-entró la señora Laurel-Silencio. ¡SILENCIO! Gracias. Bueno, ¿Quién va a empezar?-hubo silencio, y todos medio que se encogieron en hombros y se miraban entre sí-No me hagan escoger…-amenazó la anciana y Connor retiró su brazo de mis hombros-¿Nadie?-preguntó una última vez-Esta bien… A ver, a ver, a ver….-paso los ojos por todos y llegó a mí-Carita nueva, talento nuevo. Señorita Leon, ¿nos haría usted el favor de acercarse y mostrarnos su talento especial en la música? ¿O tal vez es el piano?
-¿No?-dije temerosa y Connor se rió a lado mío.
-¿Perdón?-Me repuso la anciana con tono enojado.
-Que claro-respire hondo y me paré.
-Pero no seas tímida, acércate por favor-me pidió y no me quedo otra que hacerle caso.
-¿Qué talento nos vas a mostrar?
-No… No tengo uno.
-¡Por favor! ¿Si quiera podes cantar?
-No sé-me encogí de hombros.
-¿Lo quieres intentar?
-¿No?-dije temerosa de nuevo y Connor rió.
-Cante-ordenó.
Tome mucho aire y la voz empezó a salir sola junto con el aire, con la melodía de una de mis canciones favoritas, “With a Little Help from my friends – The Beatles”. Fabuloso, todos se emocionaron con la canción y de pronto se había formado toda una banda de todos tocando y cantando la canción. Nunca antes había estado en un habiente así y no sabía cómo disfrutarlo… Los nervios se dejaron llevar por la música que mis nuevos amigos hacían, y pronto desapareció como por arte de magia.
-"...Oh I get by with a little help from my friends..."
-"...I get high with a little help from my friends..."
-"...Oh I’m gonna try with a little help from my friends..."
Todos cantaban y era fabuloso.
No hay comentarios:
Publicar un comentario