martes, 13 de octubre de 2009

#3: Arowhon camp.

Cinco horas sobre las vigas del tren para llegar a un pequeño pueblo en medio de ningún lugar, llamado Awrnoffin. Me baje en la puerta del campamento. Tengo que admitir que el lugar era bastante hermoso comparado con lo que era Luthesburgo. Era mucho mas soleado, y el aire fresco era totalmente respirable y con ningún rastro de humo o algo parecido en el. Todos estaban en la entrada, organizando maletas y hablando. Todos se conocían. Pronto me convertí en un pequeño grano de arena esperando para ser pisoteado. Ignore las juzgantes miradas que se llevaba mi ropa, tal vez me vestía demasiado sencillo para cualquiera que no sea de Luthesburgo. Unos jeans rotos, una remera con un una frase divertida y un par de zapatillas viejas era lo normal para mí.
Caminaba entre la gente y sus juzgantes miradas, tratando de encontrar la administración así me daban mis horarios y el número de mi cabaña, cuando sentí que estaba siendo perseguida, lo ignore como todo lo demás y pensé que así se iría. Sus pasos me seguían como si pensara que yo encontraría el lugar que estuviese buscando. Me di vuelta con cara de pocos amigos para encontrarme con una pequeña morena de ojos grandes.
-No me sigas, yo también estoy perdida-La pequeña me miro y rió-No es gracioso-le dije tratando de sonar enojada.
-Perdón-rió en silencio.
-¿Dónde está la administración?-pregunte en tono seco.
-Justo detrás de ti-me miro con cara de estar hablando con una tonta y me volqué a ver una pequeña cabaña que en letras grandes tenía inscrito “Administración”. Saque mi aparato para escuchar un poco de música y que todo mi estrés se fuera. Estaba escogiendo la canción mientras entraba a la cabaña.
-Buenos días-me saludo una mujer muy bien peinada sentada en un escritorio y junto a ella un hombre de piel negra que pasaría como uno más de nosotros, me sonrió-¿En que puedo ayudarte?-pregunto parándose la mujer de cabello blanco.
-Yo…-Ni siquiera empecé a hablar y la anciana me había arrebatado mi aparato de las manos.
-Esto está prohibido, señorita…-espero mi apellido.
-Leon-Le dije enojada por haberme arrebatado mi única escapatoria.
-Le devolveré su “aparato” al final del verano, mientras tanto tendrás que aprender a sobrevivir como todos los demás. No estás aquí para pasar un buen rato con tus amiguitos-volqué los ojos a falta de ellos-En absoluto. Es crimen y castigo señorita… Leon-volvió a sentarse en ese viejo escritorio. Y busco mis datos en una computadora que absurdamente tenía en aquel polvoriento escritorio-Aquí está tu horario y el número de tu cabaña.
-¿Necesitas un mapa?-me pregunto cordial el hombre sentado junto a la anciana y yo me quede mirándole-Un mapa, ¿lo necesitas?-pregunto de nuevo al ver mi que parecía que no entendía sus palabras.
-Sí, claro-le dije un poco ruborizada tomando el mapa de sus manos. Y después mi horario junto con la llave a mi cabaña.
No fue necesario usar la llave para entrar a la cabaña, ya estaba abierta y dentro estaban las que serían mis compañeras las siguientes cuatro semanas.
-Genial, otra más-se quejó la más alta-Dormirás arriba-me ordenó.
-¿No tengo otra opción?-pregunte sintiendo injusta su decisión espontanea.
-¿Preferís dormir afuera?-me dijo con tono superior.
-No, gracias-le repuse poniendo mis cosas sobre aquella, mientras la otra chica reía en silencio.
-Soy Estela-se presento entre risas-Ella es Jammie, no le tenés que hacer mucho caso, es muy bipolar.
-Gracias por el consejo-miré mi cama arriba-Soy Summer.
-Jaja, Summer y es verano-se rió y yo volqué los ojos cansada del mismo chiste-Y...Summer ¿Por qué estás aquí?-pregunto pensativa.
-Prefiero no hablar sobre eso.
-¿Mataste a alguien o algo así?-pregunto Jammie con un toque de emoción en sus ojos verdosos.
-No, no haría eso-las mire un poco asustada-¿Ustedes…?-temía por sus respuestas.
-¿Qué tenes en la cabeza?-rió Estela mientras recogía su cabello todo enrulado y largo, dejando descubiertos dos colorados cachetes sobre una sonrisa muy amigable-No somos delincuentes, de ningún modo.
-Eso decís vos-volcó los ojos la delgada de ojos verdosos, Jammie.
-¿Qué es esto de “Noviciado Arowhon”?-pregunte leyendo mi horario.
-Es un tonto acto que se hacen todos los años-dijo Estela sonando extrañamente emocionada-Es donde nos encontramos por primera vez entre todos.
-Genial-dije sin entusiasmo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario