jueves, 26 de noviembre de 2009

#13: Perfect as summer’s haze.

Había pasado diez días en ese campamento y nueve sin aspirar ni un poco de humo. Era miércoles en la mañana y desde ese día en la clase de música, todos sabían quién era, todos me saludaban en el comedor, y ya no comía sola. Cuando caminaba de clase en clase todos sabían mi nombre y lo repetían a lo que me saludaban. Tenía esta enorme alegría causada por cada minuto que pasaba con esta gente que de pronto me quería y pasaba buenos ratos con cada uno de ellos. Y tal vez con uno en especial, como era Connor. Cada minuto que pasaba con él era como reencontrarme conmigo misma. Pero la yo de antes, la que se había quedado escondida debajo de una roca por mucho tiempo, esa yo, estaba en el campamento, y me encantaba. Estando con Connor encontré lo ‘lirico’ en mi nombre, y se sentía totalmente perfecto, conmigo y con todos los que me rodeaban. Porque ellos encontraron en mí lo que hasta ahora solo Frank lo había encontrado, era tonto decirlo así, pero era así como sucedía, a pesar de todo, era fantástico.
Estaba por terminar la última clase del día, y yo ni siquiera había pensado en ir a trabajar con las abejas. Así que para no ser tan mala, quería buscar a Alina-después de que la clase terminó-para que le diga a Jared que no iba a ir.
-¿Viste a Alina?-le pregunté a Jammie que caminaba con Julian cerca de donde yo salía.
-Está en sus clases privadas de Arqueo-me dijo Jammie.
-¿Arqueo?-pregunté.
-Es campeona estatal, y sus padres pagan para que siga practicando aquí.
-¿Dónde la encuentro?
-Junto al bosque, atrás de la sala de actividades II-me dijo Julian.
-Gracias-sonreí sin temor a hacerlo, y caminé mirando y escuchando todo lo que me rodeaba. Cuando me iba acercando escuche unos cuchicheos que no parecían ser de alguien que estuviese practicando arqueo-a pesar de que yo no sabía cómo se hacía eso. Me acerqué en silencio, asomándome por un lado, vi los ojos coquetos de la delegada morena estudiando al señor David Reed, aquel hombre de piel oscura y sonrisa amigable. Él que no parecía un instructor, si no uno más de nosotros. Y apuesto que Alina pensaba lo mismo. Después de que él le mostro como ponerse ella se paro juntó a él para hacer exactamente lo mismo que él, pero ella pretendió no saber cómo. Él se puso atrás suyo y la rodeó con los brazos posicionándola correctamente. Después de que ella hiciera es risita tonta que hacemos las chicas sin querer cuando nos gusta alguien, y mucho. Se miraron de esa forma que mi hizo descubrir que ambos se atraían y que de algún modo lo hacían parecer todo bien, cuando en realidad eso, estaba totalmente mal.
-¡OMG!-susurre para mis adentros y salí corriendo de ahí.
Nerviosa, camine por el campamento, hasta que me encontré con Connor.
-¿Todo bien?-me pregunto al ver mi cara de preocupación y nervios.
-Sí-suspire y deje de pensar mal sobre Alina-¿A dónde ibas?
-Soy un criminal, ¿Te acordas?-rió entre dientes-Los criminales hacemos miel…-sonrió-¿Vienes?-pregunto sonriendo dulce.
-No, por ahora no-reí-No le digas a Jared por que no fui. ¿OK?-le pedí.
-Si eso es lo que vos queres…-No sonreímos y caminamos hacía lados opuestos-¿Puedo saber a dónde vas?-me pregunto ya lejos los dos.
-¿Tú lo sabes?-bromeé, y seguí mi camino hacia un lugar que no sabía dónde.

No hay comentarios:

Publicar un comentario