-¿Pero que vieron? ¿Qué paso?-preguntó a lado mío Will asustado.
-David, está muerto-Alina dijo y se le quebró la voz en media frase. Todos nos miramos petrificados.
-¡¿Muerto?!-Zuly se exaltó y empezó a temblar al tiempo que rezaba en susurros.
-¿Y que hacemos ahora?-titubeo Benjamín a falta de las palabras de Connor, quien estaba totalmente pálido y el pánico era visible en sus ojos-No puede hablar, está mal-dijo Ben, sobre Connor.
-Tengo miedo Julian-se le aferro Jammie a Julian y el caos empezó a invadirnos, todos empezamos a hablar al mismo tiempo mientras el pánico y la oscuridad se apoderaba de nuestro alrededor. Un disparo al aire nos calló.
-Tenemos que correr… Hacia adelante, hasta encontrar la salida-dijo Jake seguro de sus palabras.
-Tenemos que agarrarnos de las manos, así ninguno se queda atrás-Propuso Julian y sin soltar a Jammie ni a Alina, todos nos agarramos de las manos. Por un lado tenía la débil y asustada mano de Jared, y por otro tenía la firme pero igual de asustada mano de Connor. Corrimos por el bosque oscuro encabezados por Jacob.
Estela cayó y todos paramos para ayudarla y seguir. Pero algo nos detuvo. Algo se movía entre las ramas de alrededor nuestro. Nos asustamos aún más, y ya estábamos listos para enfrentarnos a quien fuera. Cuando Zuly gritó con toda su fuerza y nos jaló para adelante. La asiática era bastante grande y fuerte así que no había problemas en que nos jalara hasta nuestro destino.
Lo logramos, llegamos sanos y salvos al campamento, todos temblábamos como chihuahuas.
-Será mejor que nadie mencione nada-propuso Connor con las primeras palabras de la noche.
-¡¿Qué?!-gritó aún exaltada Zuly-¡Hay un profesor muerto! ¡Tenemos que decirles!-sus ojos lagrimeaban.
-Connor, no podemos quedarnos callados-le dijo Estela.
-¡Tenemos que!-gritó él, pero lo que no se habían dado cuenta, era que su miedo hablaba, y no eran palabras coherentes como él pensaba-¿Vos me apoyas, no Ben?-Benjamín miro a todos y negó con la cabeza.
-Perdón, pero estas solo-Connor se molesto y nos dejó.
-¿Quién va a hablar con la Sra. Laurel?-pregunté, y todos miraron a Julian.
-Bueno, bueno, no se pelen, yo voy-dijo y todos caminamos hacia nuestras cabañas menos Jammie y Julian que se iban para la oficina.
Esa noche tenía que ir hablar con Connor, tenía que putearlo por ser tan tonto y decir que no le digamos a nadie lo que había pasado. Salí a hurtadillas del cuarto tratando de no ser escuchada por Jammie y por mucho menos Estela.
Crucé todo el campamento hasta llegar a su cabaña. Toque la ventana, y el se asomó sorprendido de verme ahí.
-¡¿Que haces ahí?!-me dijo sin sonido moviendo los labios y después me apunto la puerta, para que yo vaya.
Estaba parada ahí esperando que me abriera, y tan pronto lo hizo me agarro del brazo y me metió al cuarto. Dormía solo y me pregunté por que.
-¿Solo? ¿Sin compañeros?
-Somos pocos chicos, no es necesario, ¿Pero que haces aquí? Sabes que es peligroso, está afuera, nos está buscando-me dijo mirando me a los ojos asustado. Pero yo los evite mirando arriba de su cama una maleta abierta y las cosas a lado para ser empacadas.
-¿Te vas?-le dije ahora sí enojada-¿TE VAS?-Él volcó y vio lo que yo había visto.
-No…-dijo pero era mentira-bueno, sí-le pegue en el hombro-¿Por qué fue eso?
-¡Porque sos un marica!-Le grité y me fui a sacar las cosas de su maleta-¡vos no te vas a ir!-le repuse de nuevo.
-¿Marica?-me dijo entre risas-Yo me voy porque no puedo estar aquí no te puedo poner en peligro.
-¿a mí? No me pones en peligro, de verdad, quedate por favor-le rogué.
-Te pongo en peligro porque, Estela no juega el rol de Jenny esta vez lo haces vos-frunció el seño mirando a otro lado-No quiero que te pase nada-me dijo susurrando y acercándose a mí. Me quede totalmente petrificada en el piso y le deje hacerlo, hasta el momento que puso una de sus manos en mi cintura, no tuve respiración que llenara mis pulmones.
-No, no me vas a perder, pero si te vas, sí que lo vas a hacer.
-No entendes. Él me busca, por la misma razón por la que mato a Jenny-Me abrazó-y me va a encontrar.
-¡No!-le dije.
-Shh-me calló-Me tengo que ir.
-No-susurré de nuevo.
-Quedate conmigo-me dijo y no había nada que estuviere más equivocado, pero yo quería quedarme y evitar que se fuera. Asentí y el tiró todas las cosas que estaban sobre su cama para tener espacio y echarnos los dos. Solo nos miramos por horas, como habíamos querido hace tanto-Jared, es de los que hacen siempre lo mismo con las chicas, siempre las quiere todas para él. Tan pronto aparezca una chica nueva, te va a mandar a volar, créeme-me dijo mientras recorría sus dedos por mi cabello, y yo le miré feo, pero comprendí al cabo de unos segundos.
-Estas celosos-dije sentándome, haciendo que su mano se apartar de mi cabello y terminara en mi rodilla.
-Terriblemente-me confesó con la mirada baja y yo sonreí, y comprendí que todo lo que alguna vez llegue a pensar que fue mentira, era verdad y que si me quería y todo brillaba. Pero seguía siendo inútil. Alguien tocó la puerta, dos simples golpes que nos paralizaron, nos miramos con temor y Connor susurró-¡Escóndete!-corrí al armario y me metí entre unas camisas impregnadas con su aroma. Le escuche abrir la puerta, y vi la sombra de Estela. ¡Oh, no! Dejé medio abierta la puerta del closet.
-Connor, ¿Estás bien? ¿Estabas durmiendo? Tengo miedo Connor-le abrazó.
-No tienes por que tener miedo…
-Sí, ya sé, porque estoy con vos…-le cortó y unas gotas de celos se metieron en mi sangre.
-No, no te va a pasar nada, ahora, por favor te podes ir, tengo sueño-le dijo apartándola y abriéndole la puerta, me sentí bien.
-¿qué?-preguntó sin entender
-Si salí-le dijo botándola del cuarto y mi sonrisa no podía ser más grande.
-¿Eso es un terminamos?-preguntó ella pero no alcancé a escuchar ni una palabra, solo la puerta serrándose en su rostro. Me acordé que todo estaba mal, y que Estela iba a estar devastada. Y que si no lo arreglaba me iba a sentir totalmente culpable por el resto de mis días.
Cuando Estela ya estaba afuera, Connor se acercó a la puerta del armario y me sacó de la mano. Me atrajo a su cuerpo y yo me quede hipnotizada por su mirada. Juro haber sentido sus labios ya rosando los míos, y mierda que quería que fuese así. Pero le detuve.
-no, yo… no-le dije sin poder terminar de hablar por la falta de concentración que me causaban sus ojos-Chau.
Salí corriendo de ahí, y sabía que probablemente esa sería la última vez que lo vería, no había nada que lo hiciera quedarse.
Estaba en mis lamentos lamentosos, caminando hacía mi cabaña y escuche unos sonidos en el bosque, alguien acercándose a mí a toda velocidad, sin que nada lo de tuviese. Paralizada me detuve a temblar mientras trataba de descubrir quién era. Vi una sombra grande y pesada asomarse entre los árboles, y supe quien era.
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