¿Alguna vez has escuchado la expresión “Todo pasa cuando menos te lo esperas”? Bueno, en el momento que Connor y yo cruzamos miradas la primera vez, fue cuando me di cuenta de que lo que hablaba esa frase, es sobre el amor. Tonto pero cierto. Yo no vine a este lugar para terminar enamorada de un mocoso platudo, Connor lo era. No vine para pasarla bien, ni para sonreír y tener amigos. Pero aún así los tenía y lo hacía. Era perfecto estar en un lugar tan alejado de mis problemas y poder finalmente sonreír y escuchar mi risa de nuevo, ya casi la olvidaba.
Sin querer me quede dormida sobre el pasto pensando en Connor, por supuesto y me desperté de golpe del sueño del que no sabía que estaba. Me desperté con los chillidos de piedad de una hermosa y pequeña voz. La escuche tan cerca que todos mis bellos de los brazos se me erizaron a tal sonido de clemencia. Miré a todos lados tratando de descubrir de donde venían. Pero no había nada más que él enorme lago y sus leves olas producidas por una brisita que traía y se llevaba aquellos gritos de horror. Me paré de golpe aún temblando y todo se calló. Con la respiración a todo lo que mis pulmones daban, corrí al campamento de vuelta. Mareada y aturdida llegué. Camine en círculos tratando de encontrar mi cabaña o un poco de agua, pero todas las caras sonrientes no hacían nada mas que saludarme y seguir de lado. Menos una que me sostuvo de los brazos, y me miró con ojos preocupados.
-¿Estás bien?-me pregunto la voz distorsionada a mis oídos de Jared.
-No-negué con mi cabeza viendo todo demasiado borroso, el me agarró antes de que me hubiese caído desplomada en el piso, pero aún consiente-Vamos a la enfermería-me susurro por última vez su voz y yo asentí tratando de recuperar las fuerzas para decirle que me baje y que no era necesario que me alzara.
Me desperté en lo que yo creo que fueron unos diez minutos después.
-¿Mejor?-preguntó Jared al verme recuperar color.
-Creo.
-¿Qué pasó?-Me preguntó preocupado y yo pensé bien si decirles que había pasado o no.
-Nada, solo me quedé mucho tiempo bajo el sol-le mentí.
-¿Segura?-me dijo sin confiar en mis palabras.
-Muy segura-me levanté y salí por la puerta de lo más mal educada, sin agradecer ni nada. Y eso está mal.
-¡Esperame…!-me siguió Jared hasta detenerme, agarrándome de la mano, de nuevo.
-Si me soltas mejor, ¿Eh?-tratando de ser amigable-¿Y que queres?-le dije volviéndome a mi camino mirando al frente con intenciones de seguir caminando, pero mis pasos se detuvieron y un leve sonido me aturdió dentro de mí. No supe que fue, por que estaba muy distraída viendo charlar a Connor y Estela. Los mismos gestos, mismas sonrisas, mismas miradas, hasta quien sabe, mismas palabras… Que me decía y hacía conmigo, las que yo creía especiales y únicas. Todas aquellas, estaban siendo repetidas enfrente de mí y yo no lo comprendía-¿Qué está pasando?-pregunté en un susurro sin esperar que ser respondida, cuando Connor susurraba algo al oido de Estela.
-Te lo estaba por decir, pero… no me dejaste-se quejo Jared y me agarro la mano. Pero yo, estaba tan concentrada en lo que tenía enfrente que ni lo sentí hacerlo.
-No entiendo, ¿Qué pasa?-le susurre confundida.
-Ahora en la tarde, me contó que le iba a decir finalmente a Estela todo lo que ella quería. Que le gustaba. Y otras cosas-me dijo y yo me sentí frustrada, tonta y muchas cosas más. Todo lo bien que me sentí esa misma mañana, se lo había llevado la última brisita del crepúsculo.
-Creo que es genial-dije con lo último de voz que me quedaba y apreté la mano de Jared para luego soltarla-¿Me disculpas un segundo?-le dije tratando de sacar una sonrisa que era imposible para mí en ese momento, me dolía y no entendía por que.
Tan pronto llegué a la cabaña me enoje tanto. En especial conmigo misma, por haberme dejado llevar, y todo en ese momento me parecía tan tonto. Porque, que el hiciera eso, significaba que todo lo que yo creía que teníamos, porque puedo asegurar que teníamos algo, todo eso, era solo cosa mía y yo me hice toda la película y me sentía tonta. Sin querer me quede dormida, mientras buscaba entre mi memoria todo lo que decía y como me miraba, ¿Cómo mal entender eso?
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